Detenidos en la Unidad de Contención del Aprehendido Nª9 (UCA) encararon un motín ayer jueves, en reclamo por acceso al agua durante la ola de calor. Todo terminó con incidentes y familiares denunciaron fuerte represión y castigos a los internos.
Todo comenzó cerca de la medianoche en el pabellón de los hombres, donde los detenidos comenzaron con quema de sábanas y colchones por la situación de hacinamiento y falta de agua. A esta demanda también se plegaron las internas mujeres.
Fuentes policiales indicaron que se aplicó el protocolo anti motín y que no hubo heridos. Participaron del operativo unidades de Bomberos y divisiones de la Guardia de Infantería.
Inicialmente la investigación estaba a cargo de la fiscal Celeste Blasco, aunque pasó a manos del fiscal Guillermo González.
“La protesta fue anoche, generaron un poco de ruido y 15 personas fueron trasladadas a Bower, sucedió en la planta alta de un pabellón”, indicó el titular del Servicio Penitenciario, Gustavo Vidal Lascano a Radio Universidad.
Adelantó además que ya se ordenó la compra de ventiladores industriales para complementar los existentes en algunas unidades.