La canasta básica sigue subiendo, pero los supermercadistas ven «una lucecita» al final
Termina el primer trimestre del año y las noticias económicas no parecen ser las mejoras para el Gobierno de Javier Milei. A la suba del dólar, se le suma un freno al caballito de batalla de La Libertad Avanza: la constante baja de la inflación.
Si bien los números siguen bajos en comparación al final de la gestión anterior, el mes de marzo arrojaría un porcentaje de aumento de entre el 2,5 y 3%, lo cual implicaría que la inflación subiría por segundo mes consecutivo, ya que en enero fue de 2,2% y en febrero de 2,4%.
El presidente de la Federación Argentina de Supermercados y Autoservicios (FASA), Víctor Palpacelli, analizó los precios que presentaron las grandes superficies durante marzo: “No podemos hablar de una generalidad de aumentos”, dijo. Sin embargo, reconoció que algunos rubros presentaron subas por encima de la media: “Podemos destacar frutas y verduras, principalmente por temas climáticos. El pollo es otra de las categorías que ha ido muy por encima de los aumentos”.
Otro caso particular es de las bebidas (alcoholicas y no alcohólicas). Si bien sus precios han subido, Palpacelli destaca que esto no ha sido exclusivo de último período: “Si hacemos el análisis del último año y medio, ha sido el departamento que más ha aumentado. Esto viene ya desde hace muchos meses”.
¿Cómo se llega a fin de mes?
“El poder adquisitivo, que venía ganando algún terreno en los últimos meses del 2024, no lo ha hecho en este arranque del 2025”, explica el también presidente de ALMACOR. "El consumidor recurre a distintas alternativas, por ejemplo, financiarse a través de tarjetas de crédito y de débito, pero principalmente busca opciones alternativas en las promociones con billeteras virtuales, en las promociones bancarias, etc.
“Va a ser un semestre duro, pero siempre vemos una lucecita al final, principalmente si los índices inflacionarios pueden seguir siendo controlados”.
Las importaciones no cumplen su objetivo
En los últimos meses se puede detectar en las góndolas, y principalmente en el rubro alimentos, la entrada de muchos artículos importados de distintos lugares del mundo. Lo que llama la atención es que están más o menos al mismo valor que los productos locales: “Yo creo que no ha influido mucho”, dijo Palpacelli.
La esperanza de que la situación cambie, se mantiene: "Se siguen haciendo desregulaciones con respecto a esta materia, con la tendencia a que las empresas y las cadenas regionales y nacionales puedan encontrar más opciones y puedan importar más productos. Hasta ahora no ha sido así, pero bueno, se sigue trabajando".