«Coimas gate, 3%»: el sondeo que mide la crisis política por los audios de la ANDIS
Una pregunta de alto interés atraviesa el siempre en construcción mapa político en la Argentina: qué tanto, si es que lo hace, afectará al Gobierno el escándalo todavía en curso sobre las presuntas coimas y retornos en la sensible área de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
El hecho, al igual que lo sucedido con el meme coin $LIBRA (sigue su curso en la Justicia de los EE.UU aunque el presidente Javier Milei lo niegue con republicaciones en X) salpica directamente a la cúpula del poder: el apellido Milei y Menem se unen alrededor del peor término en el que puede derivar un gobierno: corrupción.
A propósito, la consultora Zuban Córdoba publicó en las últimas horas un relevamiento que aborda el affaire desatado por los audios atribuidos a Diego Spagnuolo, extitular de la ANDIS, quien especula en estos momentos cómo encarar su cuadro legal.
"Coimas gate, 3%", es el título del último informe de la consultora que suele entregar números críticos sobre la administración nacional. El relevamiento arroja datos que resultan contundentes: el 60% cree que las sospechas de corrupción debilitan al Gobierno libertario. Solo un 32,2% expresa lo contrario. Aunque su repercusión electoral es una incógnita, una pregunta surge naturalmente: ¿el caso ANDIS se diluirá en parte como sucedió con $LIBRA? ¿O será un suceso determinante para la suerte del oficialismo?
Entre los numerosos datos que arroja Zuban Córdoba (1.200 casos, del 27 al 28 de agosto) un 65,5% está de acuerdo con que "Karina Milei y los Menem deberían renunciar a los cargos que tienen en el Gobierno y dejar que la Justicia los investigue". Un 29,5%, coincidente con el núcleo duro libertario, está en contra de la afirmación.
Como respuesta, luego de jornadas de desorientación y silencio, a las que se suman las corridas y retiradas en Lomas de Zamora y Corrientes en lo que puede interpretarse como cuestionamiento popular en ascenso, desde la Casa Rosada insisten con la idea de una operación desarrollada por el kirchnerismo. “Cristina Kirchner está presa”, dijo el viernes por la noche María Eugenia Talerico, alumbrando la inconsistencia del enfoque.
Un 10% afirma que el escándalo cambia la dirección de su voto en octubre: pensaban votar al Gobierno y ya no lo harán; éste sea quizás el dato que siguen con mayor atención desde Casa Rosada
“Lo que nos están diciendo acá, millones de personas, es que en la elección próxima, un 10% de los votantes del Gobierno -en el balotaje y en primera vuelta- no van a votar a LLA. Es un dato muy significativo, que revela de alguna manera que, si bien no hay una ruptura total de la credibilidad, sí podemos hablar de una especie de caída sistemática mes a mes, como quizás lo fue la caída de Alberto Fernández tras la foto de Olivos”, dice en diálogo con Cba24n el consultor Gustavo Córdoba.
-Aparece con contundencia un término, que incluso luego de $LIBRA, era exhibido por Milei como un activo: corrupción. Si desde el punto de vista económico, el Gobierno hace pie por el control de la inflación, en lo político la cuestión de la corrupción puede generar desencanto en una porción indefinible de votantes. ¿Cómo ve este potencial escenario, teniendo en cuenta las fluctuaciones que ha ido teniendo la imagen presidencial?
Gustavo Córdoba- La actual crisis derivada por el escándalo de corrupción por el tema de los audios muestra, primero, la inconsistencia en el tratamiento y en la respuesta que ha dado el Gobierno. Los argumentos que dio el Gobierno no eran convincentes, incluso, cuando planteamos la idea de si la gente “ponía las manos en el fuego” por Karina Miley y los hermanos Menem, un 70% dijo que no y solamente un 20% dijo que sí, lo cual revela un estado de la opinión pública. Evidentemente la aprobación de gestión ha sido el aspecto más sensible que uno puede evaluar en estos momentos para entender el registro del impacto: en todas las encuestas que se han conocido en esta última semana, la aprobación de la gestión del presidente Milei ha descendido por debajo del 40% y éste me parece que es el indicador más fuerte que tenemos por el momento.
-La línea trazada era previsible: una operación del kirchnerismo. ¿Cómo evalúa desde la comunicación la gestión de crisis y qué narrativa puede adoptar el Gobierno para recuperar la noción de control y transparencia?
Córdoba- Fuimos los únicos que hicimos un encuadre en base a la cuestión de la crisis y el enfoque comunicacional de la crisis, y lo que percibimos es que el Gobierno está en una situación de mucha improvisación, donde todavía no ha logrado hacer pie con la narrativa. En un primer instante, el Gobierno lo que planteó de algún modo fue el silencio. Luego el Gobierno entró en una fase donde la culpa era del otro, es decir, ahí la culpa es del kirchnerismo, la culpa es cualquier otro menos del oficialismo. Lo cierto es que hay una mayoría que considera que esta esta crisis es más grave que la anterior ($LIBRA). Cuando preguntamos, por ejemplo, sobre las consecuencias, hay una afectación en la credibilidad. En todos los casos, cuando un gobierno aparece vinculado a esquemas de corrupción, algo se rompe en la relación con los ciudadanos.
¿Aparecerán nuevos audios?
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, dijo sobre el último audio atribuido a Karina Milei que "está hecho para intentar intimidar. Pero realmente no dice absolutamente nada".
Más allá de la poca sustancia que contenga el audio, el mensaje es más o menos obvio: hemos llegado al seno mismo del Gobierno. Lo más preocupante para el oficialismo, y a eso se debe la débil respuesta, es no saber si el audio de Karina es o no el inicio de una secuencia que pueda ventilar eventualmente cuestiones más sensibles.