Tesla ya no es el líder de los autos eléctricos
El mapa global de la electromovilidad cambió de líder. Tesla dejó de ser el mayor fabricante de vehículos eléctricos del mundo y fue superada por la china BYD, que cerró 2025 con cifras récord y un avance sostenido en distintos mercados, incluida América Latina.
Según los datos oficiales presentados por ambas compañías, BYD comercializó alrededor de 2,25 millones de unidades eléctricas durante 2025, lo que representó un crecimiento interanual del 28%. En contraste, Tesla informó 1.636.129 vehículos entregados, un 8,5% menos que el año anterior y el segundo retroceso consecutivo en su volumen global.
La diferencia se hizo particularmente visible en el cierre del año. Mientras BYD vendió más de 414 mil vehículos solo en diciembre, Tesla entregó una cifra similar en todo el último trimestre, un dato que encendió alertas entre analistas del sector sobre la pérdida de ritmo del fabricante estadounidense.
Uno de los puntos que genera mayor debate es el desempeño del Model Y, el modelo más vendido de Tesla. La caída del 15,6% en las entregas del último trimestre, junto con una producción que superó a las ventas, sembró dudas sobre si el SUV eléctrico logró sostener el liderazgo global que Elon Musk había reivindicado semanas atrás.
En el balance anual, Tesla produjo 1,6 millones de unidades y entregó 1,58 millones, concentradas principalmente en los Model 3 y Model Y. Sin embargo, la empresa mantiene su política de no desagregar cifras por modelo, lo que obliga a los especialistas a trabajar con estimaciones.
El retroceso de Tesla no responde a un solo factor. Por un lado, el aumento de la competencia, encabezada por fabricantes chinos con una oferta más amplia y precios competitivos. Por otro, las decisiones políticas y empresariales que rodearon a Musk durante 2025, año en el que se involucró activamente en la administración de Donald Trump y en debates que generaron rechazo en parte del público consumidor, especialmente en Europa y Estados Unidos.
A esto se sumó la eliminación de los créditos fiscales para la compra de autos eléctricos en Estados Unidos, que otorgaban hasta 7.500 dólares por unidad y estuvieron vigentes hasta septiembre de 2025. Aunque la medida impactó en todo el sector, golpeó con mayor fuerza a Tesla, cuya gama está compuesta exclusivamente por modelos eléctricos.
Mientras marcas tradicionales como Ford y General Motors ajustaron sus planes de electrificación para adaptarse al nuevo escenario, Tesla quedó más expuesta por no diversificar su oferta ni lanzar nuevos modelos en los últimos años.
Del otro lado, BYD consolidó su estrategia de expansión global, con fuerte presencia en China, Asia y América Latina, y una cartera de productos que le permitió crecer incluso en un contexto de desaceleración de algunos mercados.
Así, el cierre de 2025 marcó un cambio de era en la industria de los vehículos eléctricos: Tesla perdió el liderazgo que había construido durante más de una década, mientras la automotriz china se posiciona como la nueva referencia mundial de la electromovilidad.