Alpine vuelve a creer: nuevo motor y esperanza renovada para Colapinto en 2026
La Fórmula 1 siempre ofrece revancha, y Alpine se aferra a esa premisa para dejar atrás una temporada 2025 que terminó muy lejos de sus objetivos. El inicio de 2026 marca un punto de inflexión para la escudería francesa, no solo por el profundo cambio reglamentario que atraviesa la categoría, sino también por una decisión estratégica que busca relanzar al equipo: el desembarco de la motorización Mercedes y la presentación del A526, el auto que tendrá a Franco Colapinto y Pierre Gasly como pilotos titulares.
El encendido oficial del nuevo motor en la base de Enstone fue el primer gesto concreto de esa renovación. “Una nueva era. El A526 está vivo”, anunció Alpine en sus redes sociales, acompañando el mensaje con imágenes del trabajo interno en la fábrica y del equipo técnico celebrando el momento. No se trató de una puesta en escena más: fue el primer paso operativo de un proyecto que apunta a recuperar competitividad tras caer al último lugar del Campeonato de Constructores.
La llegada del ingeniero David Sánchez, una de las piezas clave del nuevo organigrama técnico, refuerza esa intención. Con pasado en Renault, Ferrari y McLaren, el francés se incorporó en 2024 y es una de las apuestas fuertes para interpretar mejor un reglamento que redefine el ADN técnico de la categoría. Alpine fue, incluso, uno de los primeros equipos en abandonar el desarrollo del auto 2025 para concentrarse de lleno en este nuevo ciclo.
Aunque simbólico, el encendido del motor Mercedes representa una instancia clave: es el momento en el que se verifican sistemas, integración electrónica y funcionamiento general del conjunto, antes de avanzar con el resto de los desarrollos del monoplaza. Con los tests oficiales previstos en Barcelona del 26 al 30 de enero, el equipo busca llegar con la mayor cantidad de datos posible a una pretemporada que será decisiva.
La presentación formal del A526 está prevista para el 23 de enero, mientras que el estreno en pista podría darse en un shakedown previo. Luego llegará Montmeló, donde todas las miradas estarán puestas en cómo cada escudería interpreta el nuevo reglamento aerodinámico y de unidades de potencia, que introduce la aerodinámica activa y elimina el DRS, apostando por mayor velocidad y más posibilidades de sobrepaso.
El cambio más profundo estará en los motores: desde 2026, la potencia se repartirá en partes iguales entre el componente térmico y el eléctrico. El salto tecnológico es enorme, con baterías que casi triplican su capacidad respecto a 2025, obligando a pilotos e ingenieros a replantear estrategias de gestión de energía durante las carreras.
En ese contexto de incertidumbre general, Alpine deposita buena parte de sus expectativas en el respaldo técnico de Mercedes y en un proyecto que, por primera vez en años, parece tener un rumbo definido. Para Franco Colapinto, además, el escenario representa una oportunidad inmejorable: el inicio de una nueva era en la Fórmula 1, con reglas que emparejan el terreno y abren la puerta a sorpresas.
El motor ya rugió. Para Alpine y Colapinto, después de un año oscuro, la ilusión volvió a encenderse.