Antes de salir a las sierras: los cuidados clave para el auto en días de mucho calor
Con la llegada del verano y las temperaturas elevadas, miles de automovilistas emprenden viaje hacia las sierras de Córdoba, uno de los destinos más elegidos por quienes buscan descanso sin recorrer grandes distancias. Sin embargo, el calor extremo, los embotellamientos habituales en accesos y peajes, y las pendientes pronunciadas de los caminos serranos convierten al trayecto en una exigencia adicional para el vehículo y para el conductor.
Cuando el termómetro supera los 35 grados, el auto trabaja en condiciones mucho más demandantes de lo habitual. Los neumáticos ruedan sobre un asfalto que puede alcanzar temperaturas cercanas a los 50 grados, mientras que el motor, el sistema de refrigeración y el aire acondicionado funcionan al límite, especialmente si el tránsito se vuelve lento o se detiene por largos minutos.
En ese contexto, una revisión preventiva resulta clave antes de salir. Es fundamental controlar el nivel y el estado del líquido refrigerante, verificar que no existan pérdidas en mangueras y que el electroventilador funcione correctamente. También conviene chequear correas, batería y sistema eléctrico, ya que el calor acelera el desgaste de estos componentes.
Los neumáticos merecen un apartado especial. No solo es importante revisar el dibujo y el estado general, sino respetar estrictamente la presión indicada por el fabricante, especialmente si el auto viajará con carga adicional o con varios ocupantes. Alterar la presión “a ojo” por el calor puede generar un desgaste irregular y aumentar el riesgo de pinchaduras. El auxilio debe estar en condiciones y con la presión correcta, al igual que las herramientas necesarias para un eventual reemplazo.
Otro punto a tener en cuenta en los viajes serranos son las pendientes pronunciadas. Subidas largas y descensos extensos exigen más del motor, la transmisión y, sobre todo, de los frenos. Antes de salir, es recomendable revisar el estado de pastillas, discos y líquido de frenos. Durante el viaje, utilizar cambios bajos en las bajadas ayuda a evitar el sobrecalentamiento del sistema y mejora el control del vehículo.
En cuanto al horario, si bien las distancias hacia las sierras no son extensas, elegir el momento adecuado puede marcar la diferencia. La recomendación es salir temprano por la mañana, cuando las temperaturas son más moderadas y el tránsito suele ser más fluido. Esto permite evitar el calor más intenso del mediodía y reducir el estrés mecánico que generan los embotellamientos, especialmente en accesos turísticos y peajes.
Además, conviene planificar paradas breves para hidratarse, estirar las piernas y chequear el estado general del auto, siempre en lugares seguros como estaciones de servicio. Llevar agua, protector solar y mantener una ventilación adecuada dentro del habitáculo también contribuye a un viaje más cómodo y seguro.
Con una preparación básica, algo de planificación y decisiones simples como el horario de salida, el viaje a las sierras puede comenzar mucho antes de llegar al destino: con un trayecto más tranquilo, seguro y sin sobresaltos mecánicos.