Para Carlsen, Faustino Oro ya supera al Messi de los 12 años
Ni la distancia ni el desconocimiento son barreras cuando hay voluntad. A veces basta un mensaje inesperado para que la magia suceda. Y eso fue exactamente lo que le pasó a la familia Oro cuando Take Take Take, la empresa cofundada por Magnus Carlsen, invitó a Faustino a viajar a Oslo para conocer sus oficinas y jugar al ajedrez con el mejor del mundo.
Este martes, aquella propuesta se transformó en una escena difícil de olvidar: Magnus Carlsen, el rey del ajedrez mundial, fue anfitrión del prodigio argentino de apenas 12 años. Tablero de por medio, sonrisas cómplices y una postal que recorrió el planeta.
Las redes oficiales de la empresa eligieron un leitmotiv tan simple como poderoso para presentar el encuentro: “CR7 vs. Messi”. El noruego, confeso fanático del Real Madrid; el argentino, inevitablemente comparado con Lionel Messi. Una analogía futbolera que el propio Carlsen se encargó de potenciar con una frase que explotó en redes: “Faustino es mucho mejor de lo que era Messi a los 12. Va por el buen camino. Un día Messi será afortunado de que lo comparen con él”.
La imagen remitió de inmediato a aquella publicidad de Louis Vuitton de 2022 que reunió artificialmente a Cristiano Ronaldo y a Messi alrededor de un tablero. Pero esta vez no hubo inteligencia artificial ni puesta en escena: fue real, cara a cara, con piezas moviéndose y relojes corriendo.
Además de la foto y la partida blitz (3+2), Faustino participó desde las oficinas de Take Take Take del tradicional Titled Tuesday, el torneo online que Chess.com organiza cada martes para jugadores titulados y que desde esta semana se disputa a ritmo 5+0. Mientras el argentino jugaba sus once rondas frente a una computadora, con cámara y micrófono según el estricto reglamento antitrampas, a pocos metros Magnus Carlsen competía en otra sala.
El resultado fue anecdótico: Carlsen ganó el torneo con 9,5 puntos y Faustino terminó 40.º con 7,5. “Jugamos desastrosos, ¿para qué nos vamos a engañar? El resultado fue fatal, pero estoy muy contento de haber venido”, dijo el chico, con una madurez que sorprende tanto como su talento.
Durante la transmisión en vivo en su canal de YouTube, Fausti dejó perlitas, risas y autocrítica sin filtro. Perdió, ganó, se le cayó el reloj, remontó posiciones y cerró con una victoria clara ante el chileno Rodrigo Vázquez. “Este torneo es un locurón”, resumió, ya con acento español incorporado tras su mudanza a Barcelona.
Antes de jugar, también hubo tiempo para una breve entrevista publicada por Take Take Take. Allí, Faustino habló de su gran objetivo inmediato: convertirse en el gran maestro más joven de la historia. “Puedo lograr la última norma hasta el 7 de marzo. Es difícil, pero no imposible. Mi objetivo real es ser campeón mundial en algunos años”, aseguró, con naturalidad.
La experiencia se cerró con una charla mano a mano entre el niño argentino y el campeón noruego. Allí, Carlsen dejó palabras que valen más que cualquier récord: “Hay cosas más importantes que las marcas. Tiene un sentimiento posicional maravilloso, algo muy raro a su edad. Parece que realmente ama el ajedrez. Que no piense tanto en los resultados y que lo disfrute”.
Difícil borrar la sonrisa de Faustino Oro después de semejante vivencia. Dos días en Oslo, invitado por Magnus Carlsen, el mejor del mundo —y para muchos, de la historia—. A veces la magia no necesita más explicación.