Con clima ideal y una concurrencia animada Jesús María continuó los festejos de sus 60 años en el cumple más largo del mundo.
Al formal toque de clarín, y el himno del festival, los maestros de ceremonia Érica Pereyra y Alejandro Bustos dieron paso al primer número de la noche, los exitosos Campedrinos. Sergio y Agustín, provenientes de Campana y San Pedro pusieron su fervor y buen repertorio sobre el escenario Martín Fierro.
Al promediar la noche se llevó adelante un espectáculo que asombra cada vez que ocurre con ese enorme gruopo de caballos entrenados para seguir fielmente a una yegua madrina. Una habilidad gaucha antigua que permite manejar a los animales en sitios sin alambrados agrupándolos mediante el sonido de un cencerro y el adiestramiento en manada.
Desde el corazón de Formosa, Lázaro Caballero, el número principal de la noche, hizo bailar a todo el anfiteatro.
La nota emocionante de la noche
Otro momento especialmente emotivo se vivió con la presencia del cantante y compositor uruguayo Lucas Sugo, quien, luego de brindar un aplaudido repertorio, recibió una distinción de parte de los organizadores por tratarse de un artísta internacional. Agradeció entre lágrimas. El artista vive un momento particular en su familia ya que su hija mayor de 22 años se encuentra transitando un cáncer por lo que incluso ha viajado a EE UU en la búsqueda de medicamentos más efectivos para combatirlo.
Hacia el final de la noche Magui Olave fue la encargada de poner su ritmo cuartetero a disposición del público que disfrutó bailando el cierre de otra jornada.
