Un mapa interactivo generado por el Observatorio de Tierras, con investigadores de la UBA y el Conicet, alertó por el proceso de extranjerización de la posesión de las tierras en Argentina. “A nivel nacional, alrededor del 5% del territorio argentino está en manos extranjeras. En superficie, esto supera los trece millones de hectáreas: el equivalente a la extensión de Inglaterra”, indica el texto, que advierte que aún cuando es impactante este no es el dato más relevante. La mayor preocupación surge cuando se observa el territorio nacional dividido por departamentos o por zonas estratégicas, con acceso a cursos de agua, acuíferos o recursos mineros.
La Ley de Tierras establece un tope de 15% de propiedad extranjera de la tierra a nivel nacional, provincial o departamental. Esto fue derogado por el DNU 70/2023 firmado por Javier Milei, pero la Justicia declaró inconstitucional esa medida. Ahora la decisión está en manos de la Corte Suprema. Existen 36 departamentos que ya exceden el límite fijado por la ley. Y hay cuatro casos –Lácar (Neuquén), General Lamadrid (La Rioja) y Molinos y San Carlos (Salta)– donde la extranjerización supera el 50%. Todos ellos concentran bienes estratégicos como agua dulce o recursos minerales. A su vez Iguazú (Misiones), Ituzaingó y Berón de Astrada (Corrientes), y Campana (Buenos Aires) —todas localidades sobre la principal vía fluvial navegable del país, el río Paraná— superan ampliamente el 30%.
En la zona cordillerana, la posesión extranjera de la tierra se refuerza. Por ejemplo: el departamento Cushamen, en Chubut, donde está el epicentro de los terribles incendios en la Patagonia, está pintado de rojo ya que un 23% de su territorio está en poder de extranjeros.
“El patrón es claro: las situaciones más críticas se dan en zonas fronterizas —tanto en el norte como en la cordillera— y en territorios con recursos hídricos, mineros o ventajas logísticas como puertos”, indica el documento. En un mapa del país, pintaron de amarillo todos los departamentos que superasen el promedio del 5% de extranjerización y de rojo los que vulnerasen el límite legal del 15%. Solo una provincia quedó sin ningún departamento pintado: Córdoba.
El informe también subraya el origen de los propietarios extranjeros: “En cuanto a las nacionalidades de los principales poseedores de tierras, el listado es encabezado por ciudadanos estadounidenses con más de 2,7 millones de hectáreas. Le siguen Italia y España. Solo estas tres nacionalidades concentran la mitad de toda la tierra extranjerizada. Para dimensionarlo: los estadounidenses poseen una superficie mayor que la provincia de Tucumán”.
Los investigadores vinculan la intención del gobierno de Milei de derogar la Ley de Tierras con los intereses internacionales en la disputa por recursos estratégicos. “La derogación apunta a habilitar compras en zonas con un valor natural y estratégico excepcional. Lagos patagónicos de agua dulce, bosques nativos, cordillera con minerales críticos, áreas fronterizas sensibles, regiones a la vera de los grandes ríos o asentadas sobre acuíferos que abastecen a millones de personas. En un contexto global marcado por tensiones en torno al agua y la energía, permitir la expansión extranjera sobre estas áreas supone que el Estado argentino reduzca su capacidad de responder a las necesidades de su población de manera soberana”, señalan los autores del trabajo.
