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Un futbolista australiano denunció haber sido marginado por su orientación sexual

Josh Cavallo, una de las voces más visibles en la lucha por la diversidad dentro del fútbol profesional, realizó una grave denuncia pública contra su ex club, Adelaide United. A través de un extenso mensaje en redes sociales, el futbolista australiano afirmó que fue progresivamente marginado del equipo luego de haber hecho pública su orientación sexual en 2021, un gesto que en su momento marcó un hito a nivel mundial.

Cavallo, actualmente jugador del Stamford AFC de Inglaterra, explicó que tras recibir un respaldo inicial por parte de la institución, la situación interna comenzó a cambiar con el paso del tiempo y con modificaciones en la conducción del club. Según su testimonio, esas transformaciones derivaron en decisiones que limitaron su participación deportiva y lo fueron alejando del plantel principal, sin que mediara una explicación vinculada a su rendimiento o condición física.

En su relato, el futbolista fue más allá de lo estrictamente deportivo y describió situaciones de hostigamiento dentro del vestuario. Aseguró que fue objeto de burlas por parte de algunos compañeros en un chat grupal, luego de compartir una imagen junto a su pareja, y sostuvo que ese clima tuvo un impacto directo en su carrera. “No fue una cuestión futbolística, sino de prejuicio”, señaló, al tiempo que reconoció el costo emocional que le generó la experiencia.

Las declaraciones provocaron una respuesta inmediata del Adelaide United. Mediante un portavoz, el club rechazó categóricamente las acusaciones, afirmó que las decisiones vinculadas a la conformación del equipo se toman exclusivamente por criterios deportivos y reiteró su compromiso con la inclusión y el respeto dentro de la institución.

El caso de Cavallo vuelve a poner en discusión las dificultades que aún persisten en el fútbol profesional en materia de diversidad. Su anuncio en 2021 fue celebrado a nivel internacional y lo convirtió en un referente para otros deportistas que, años más tarde, siguieron el mismo camino. Sin embargo, el propio jugador reconoció que desde entonces también fue blanco de amenazas y mensajes de odio, tanto dentro como fuera de los estadios.

Lejos de dar marcha atrás, Cavallo reafirmó su postura con un mensaje contundente: aseguró que no se disculpará por vivir su verdad y que seguirá visibilizando una problemática que, a su entender, continúa vigente. Su denuncia ya generó repercusión global y reabrió un debate incómodo pero necesario sobre la inclusión real en el fútbol y los límites entre el discurso institucional y las prácticas cotidianas dentro de los clubes.

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