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Muscle cars de lujo: los autos usados en videos de L-Gante, La Joaqui y la China Suárez que secuestró la Aduana

El operativo que terminó con el secuestro de varios autos de alta gama en la Ciudad de Buenos Aires dejó una postal que llamó la atención más allá del ámbito judicial: muscle cars clásicos del mercado estadounidense, con estética llamativa y mecánicas potentes, habituales protagonistas de videoclips y producciones audiovisuales, quedaron fuera de circulación.

Entre los vehículos incautados se destacan dos Chevrolet Camaro, dos Ford Mustang y una Toyota SW4, modelos que, por su imagen y prestaciones, se convirtieron en piezas muy codiciadas para alquileres destinados a clips musicales, sesiones fotográficas y exhibiciones privadas.

Los Chevrolet Camaro corresponden a unidades de la quinta generación, fabricadas en 2011 y 2013, una etapa clave en la historia del modelo por su regreso al mercado con un diseño agresivo y moderno. En estos años, el Camaro se ofrecía con motores V6 de 3.6 litros —con potencias superiores a los 300 caballos— y con el emblemático V8 6.2 litros, capaz de superar los 400 CV, asociado a tracción trasera y cajas de seis marchas. Uno de los ejemplares secuestrados presenta un ploteo especial inspirado en Bumblebee, el recordado personaje de la saga Transformers, un detalle que potencia su atractivo visual y explica su frecuente aparición en producciones audiovisuales.

En el mismo nivel de impacto aparecen los Ford Mustang, verdaderos íconos del automóvil deportivo norteamericano. Las unidades incautadas corresponden a modelos recientes, con motorizaciones que van desde el EcoBoost 2.3 turbo de más de 300 CV hasta el clásico V8 5.0 litros, que ronda los 435 caballos. Su silueta inconfundible, combinada con un alto rendimiento y tracción trasera, los convierte en uno de los autos más reconocibles del mundo y en una elección recurrente para clips musicales y eventos.

Completa la lista una Toyota SW4, una SUV de gran presencia y perfil premium dentro del segmento, valorada por su robustez, confort y versatilidad. En producciones audiovisuales suele ocupar el rol de vehículo “de contraste”, aportando una imagen más ejecutiva o ligada al lujo funcional.

Según se informó oficialmente, varios de estos autos eran alquilados para videoclips de artistas de alto perfil, donde la estética, el sonido del motor y la imagen aspiracional juegan un papel central. Su valor de mercado supera ampliamente los 100 millones de pesos por unidad en el caso de los deportivos, una cifra que explica tanto su atractivo comercial como el interés que despertaron en las autoridades.

El secuestro se dio en el marco de una investigación por contrabando, en la que participaron la Aduana, ARCA y la Policía de la Ciudad. La causa apunta a una maniobra que permitía el ingreso irregular de los vehículos al país para luego destinarlos a alquileres y producciones, un esquema que ahora quedó bajo la lupa judicial.

Mientras la investigación avanza, el caso vuelve a poner en primer plano el rol que ciertos modelos icónicos ocupan en la cultura visual contemporánea, donde autos como el Camaro y el Mustang ya no son solo máquinas de alto rendimiento, sino verdaderos protagonistas de escena, símbolos de potencia, estilo y espectáculo.

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