Benavides cedió la punta en el Dakar y llega a la última etapa obligado a una hazaña
El Rally Dakar ingresó en su tramo decisivo con un vuelco clave en la categoría motos. Luciano Benavides dejó atrás un día que parecía encaminarlo al sueño máximo y ahora afronta el final de la competencia desde atrás, con la obligación de ir al límite si quiere alcanzar su primer triunfo en la prueba más exigente del mundo.
La penúltima etapa, disputada entre Al-Henakiyah y Yanbu, expuso el costado más táctico del rally. En un recorrido de 311 kilómetros, el salteño debió abrir pista durante buena parte del especial, una condición que terminó jugando en su contra. Ricky Brabec, que partía con una desventaja mínima, aprovechó el terreno ya marcado y ejecutó un ataque preciso para quedarse con el triunfo del día y arrebatarle la cima de la general.
El estadounidense completó el tramo en 3h19m01s y logró construir una diferencia de 3 minutos y 20 segundos sobre Benavides, cuando solo resta una especial corta pero intensa de 105 kilómetros cronometrados. Con ese margen, el piloto de Honda quedó muy bien posicionado para sumar su tercer Dakar en motos y consolidar su nombre entre los grandes de la disciplina.
Más allá del golpe deportivo, Benavides volvió a mostrar carácter en una jornada compleja, marcada por sectores de dunas blandas, polvo espeso y navegación exigente. El argentino sostuvo un ritmo competitivo, aunque pagar el costo de ir adelante fue inevitable ante rivales que supieron leer mejor el momento del ataque.
Detrás de los dos protagonistas principales, el español Tosha Schareina mantuvo su regularidad y prácticamente aseguró el tercer puesto en la clasificación general. Adrien Van Beveren y Michael Docherty completaron los primeros cinco de una etapa que dejó definiciones fuertes de cara al cierre.
La última jornada del Dakar se correrá este sábado y, pese a su extensión reducida, no está exenta de riesgos. Brabec partirá con la ventaja de las bonificaciones de salida, mientras que Benavides deberá apostar a una especial perfecta, sin errores y con un ritmo demoledor, para revertir una situación que hoy aparece cuesta arriba.
Lejos de resignarse, el salteño dejó un mensaje claro tras cruzar la meta en Yanbu. Reconoció las dificultades de abrir camino, pero dejó en claro que el Dakar todavía no terminó. Con todo por perder y poco por guardar, Benavides se jugará su última carta en el cierre del rally, aferrado a la convicción de que, en esta competencia, nada está escrito hasta el final.