El mundo del espectáculo argentino está de luto tras el fallecimiento de Gaby Ferrero, destacada actriz, docente y formadora artística, quien murió este 20 de enero de 2026 a los 64 años. La noticia fue confirmada por la Asociación Argentina de Actores y Actrices, que despidió a la intérprete con un emotivo comunicado reconociendo su trayectoria sólida y su profunda sensibilidad artística.
Una carrera multidimensional
Nacida el 1 de julio de 1961 como Agueda Gabriela Ferrero, Gaby construyó una carrera artística que abarcó el teatro, el cine y la televisión, así como una intensa labor en la formación de actores y actrices.
Desde sus inicios, Ferrero se dedicó al teatro en diversos circuitos –independiente, oficial y comercial– participando en numerosas obras de repertorio y vanguardias escénicas. A lo largo de su trayectoria actuó en montajes tan variados como La memoria futura. Voces de las abuelas, Bodas de sangre, El vestidor, Mi hijo sólo camina un poco más lento, UMB RiO y Un mechón de tu pelo.
En la pantalla chica, también dejó su marca con participaciones en ficciones populares y de prestigio. Destacó su papel como Juana Ibarguren, madre de Eva Perón, en Santa Evita, y formó parte de elencos de series y telenovelas como Cuéntame cómo pasó, Graduados, La Lola, Amas de casa desesperadas y El donante, entre otras.
Su presencia en el cine argentino fue igualmente significativa, con roles en películas como La flor, Los que aman odian, Cetáceos, La mirada invisible y Séptimo.
Formación, docencia y vocación
Más allá de su trabajo como actriz, Ferrero fue una referente en la docencia artística, compartiendo su experiencia con generaciones de estudiantes desde mediados de los años noventa. Su compromiso con la formación abarcaría talleres, cursos y clases orientados especialmente a niños, adolescentes y jóvenes actores, a quienes transmitió no solo técnicas, sino también una visión integral del arte escénico.
Su propia formación fue extensa y multidisciplinaria: estudió actuación con maestros como Ricardo Bartís, Javier Daulte, Pompeyo Audivert y Alejandro Maci, y profundizó en dirección teatral con Juan Carlos Gené y Guillermo Cacace. Además, exploró disciplinas complementarias como clown, danza, tango, técnica vocal, escritura, composición musical y musicoterapia, integrando todas esas herramientas a su enfoque pedagógico.
Un legado imborrable
La partida de Gaby Ferrero deja un vacío profundo en la escena cultural argentina. Su versatilidad como intérprete, su entrega como docente y su contribución a la formación de nuevos artistas la convirtió en una figura respetada y querida por colegas, estudiantes y públicos de todas las generaciones.
Si bien hasta ahora no se han difundido detalles concretos sobre las causas de su fallecimiento, el impacto de su obra profesional y humana ya se siente en distintos ámbitos del arte escénico nacional.
