La FPA logró desbaratar una organización que operaba en la zona noreste de la ciudad. Se trata de una banda familiar integrada por cinco personas, acusadas de comercializar droga.
Según informaron, los acusados usaban un local de venta de ropa interior como pantalla: el comercio servía para recibir a clientes y concretar las transacciones de cocaína.
Los allanamientos se realizaron en dos viviendas del barrio Yofre Sud. La organización contaba con un punto de venta y otro de depósito, y tenían una particularidad: todos eran parientes. La FPA confirmó que eran tres hermanos, la pareja de uno de ellos y el hijo de otro integrante.
Además, se logró el secuestro de 208 dosis de cocaína y dos de marihuana, dos armas de fuego, 17 cartuchos y dinero en efectivo. Los detenidos fueron llevados a sede judicial, quedando a disposición de la fiscalía interviniente.
