La Copa Argentina volvió a confirmar por qué es el torneo de las sorpresas. En el estadio Ciudad de Lanús y con un marco imponente de público, Midland protagonizó un verdadero batacazo al eliminar a Argentinos Juniors en los treintaidosavos de final, imponiéndose por 6-5 en la tanda de penales tras igualar 1-1 en el tiempo reglamentario.
El conjunto de La Paternal asumió el protagonismo desde el inicio, con mayor tenencia de pelota y circulación prolija, aunque sin generar situaciones claras en cantidad. La diferencia de categoría se reflejó recién a los 23 minutos del primer tiempo, cuando una buena jugada colectiva derivó en la apertura del marcador a través de Alan Lescano, que empujó el balón a la red para poner en ventaja al Bicho.
Lejos de desmoronarse, Midland sostuvo el orden, achicó espacios y se animó a disputar el partido de igual a igual. En el complemento, el equipo de Joaquín Iturrería encontró su premio: Agustín Campana controló en el área y sacó un derechazo certero para vencer a Brayan Cortés y establecer el empate que cambiaría por completo el desarrollo del encuentro.
Con el 1-1, el cierre fue de tensión permanente. Argentinos intentó imponer jerarquía, pero se topó con un rival firme y convencido, que llevó la definición a los penales. Allí emergió la figura de Mauro Leguiza, decisivo al contener tres remates y luego ejecutar el disparo final que selló una clasificación inolvidable para el club de Merlo.
De esta manera, Midland —recientemente ascendido a la Primera Nacional— dejó en el camino al último subcampeón del fútbol argentino y avanzó a los dieciseisavos de final, instancia en la que enfrentará al ganador del cruce entre Godoy Cruz y Morón. Un nuevo capítulo para una Copa Argentina que, una vez más, ratificó su esencia impredecible.
