Hazaña pirata en Rosario: Belgrano lo dio vuelta y rompió un maleficio de 25 años
Belgrano escribió una página épica en el Gigante de Arroyito. Sin brillar desde lo futbolístico, pero con el corazón en la mano, el equipo de Zielinski sacó pecho en la adversidad y se llevó un premio gigante: ganó 2-1 sobre la hora y volvió a festejar en esa cancha después de 25 años.
El primer tiempo fue parejo y táctico. A los 23 minutos, el "Pirata" tuvo la más clara tras una mala salida del fondo local, pero Nicolás "Uvita" Fernández no pudo definir bien en el mano a mano.
El quiebre llegó a los 42', envuelto en controversia. El árbitro Yael Falcón Pérez cobró penal por un contacto de Velázquez sobre Ángel Di María.
Tras la revisión del VAR, el propio campeón del mundo puso el 1-0 que dejó a Belgrano masticando bronca camino al vestuario.
A los 12' del complemento, un pase magistral de Lucas Zelarayán dejó solo a "Uvita", quien definió desviado ante Ledesma. La respuesta del "Canalla" fue inmediata: tres minutos después, una desatención defensiva de la visita dejó a Giménez de cara al gol, pero su remate reventó el travesaño de Cardozo.
Con el correr de los minutos, el juego de Belgrano se diluyó entre imprecisiones y un ataque inconexo, mientras Central desperdiciaba contragolpes para liquidarlo.
Cuando el partido parecía sentenciado, llegaron las soluciones desde el banco. El ingreso del juvenil Ramiro Hernandes le devolvió la vida al ataque celeste. El desahogo llegó a los 42 minutos: una jugada profunda terminó en un centro que Passerini no llegó a empujar, pero que Facundo Mallo se llevó por delante para marcar el 1-1 en contra.
Y faltaba más. En el epílogo, apareció heroicamente otro producto de las inferiores: Lautaro Gutiérrez. El delantero capturó la última y sentenció el 2-1 definitivo para desatar el carnaval en la tribuna visitante y cortar la racha histórica de un cuarto de siglo sin alegrías en Arroyito.