El fútbol argentino ha vuelto a la actividad, pero lo ha hecho de la mano de los escándalos arbitrales que parecen ser una sombra inseparable de la liga de los campeones del mundo. Tras un cierre de 2025 que había mostrado cierta prolijidad durante los playoffs del Torneo Clausura, el inicio del Apertura 2026 tiró por la borda esa imagen de orden debido a una serie de decisiones que han puesto a los jueces nuevamente en el ojo de la tormenta,.
El factor de los 15 partidos
El regreso al formato de 15 partidos por fin de semana parece ser el detonante de este retroceso. Mientras que en las finales del torneo anterior se seleccionó a los árbitros con mejor rendimiento, la necesidad de cubrir más encuentros obligó a que salieran "de la sombra" todos los colegiados, incluidos aquellos más cuestionados por sus antecedentes,. Según fuentes del sector, la situación institucional, marcada por títulos entregados en oficinas a Rosario Central y "espaldazos" a otros clubes, ya había generado un clima de tensión que terminó de explotar en esta primera jornada.
Los cinco escándalos que marcaron la fecha
El recuento de errores abarca desde interpretaciones dudosas hasta los denominados "goles fantasma":
Rosario Central vs. Belgrano: La jugada de mayor revuelo involucró a Ángel Di María, quien exageró una caída tras un leve contacto de Velázquez. El árbitro Yael Falcón Pérez cobró la infracción fuera del área, pero Jorge Baliño, desde el VAR, le indicó que fue adentro. La polémica radica en si cualquier contacto debe ser sancionado como penal, algo que en este caso pareció excesivo.
Barracas Central vs. River: El equipo de Claudio Tapia se vio beneficiado cuando el árbitro Nicolás Ramírez y Héctor Paletta (VAR) no sancionaron una mano de Gastón Campi que evitó un gol inminente de Fausto Vera. El argumento oficial fue que el defensor tenía el brazo en una "posición acorde", a pesar de que el impacto bloqueó directamente el remate al arco.
El "gol fantasma" en Mendoza: En medio de una tormenta con granizo y cortes de luz, el juez Bryan Ferreyra convalidó un gol para Independiente Rivadavia ante Atlético Tucumán. Pese a que las repeticiones televisivas mostraron que la pelota nunca cruzó la línea tras un cabezazo de Alejo Osella, el VAR liderado por Gastón Brizuela confirmó el tanto.
San Lorenzo vs. Lanús: Pablo Dóvalo señaló un penal insólito a favor del "Ciclón" por una mano de apoyo de José Canale mientras caía. Lo más grave fue que desde el VAR, a cargo de Diego Ceballos, ni siquiera se advirtió al juez principal para revisar la acción.
Instituto vs. Vélez: Aunque el equipo de Liniers ganó, su técnico Guillermo Barros Schelotto explotó en rueda de prensa. El "Mellizo" reclamó un planchazo violento sobre Pellegrini que ocurrió frente al cuarto árbitro y que el VAR, operado por José Carreras y Javier Uziga, decidió ignorar,.
Transparencia bajo cuestionamiento
Como novedad para este torneo, la AFA comenzó a difundir algunos audios del VAR, incluyendo el penal no cobrado a River y la mano sancionada a favor de San Lorenzo. Sin embargo, esta medida no ha logrado calmar las aguas. La sensación generalizada es que, a pesar de los cambios de año y de los cimbronazos institucionales, el arbitraje argentino sigue sumergido en las mismas irregularidades de siempre.
