Córdoba

Tres artículos sobre Chronik der Anna Magdalena Bach

Entre agosto y diciembre de 2025 en Taipei / Crítica de cine publicamos un dossier dedicado a la obra de lxs cineastas Jean-Marie Straub y Danièle Huillet. En sus cinco partes, coordinadas por Miguel Savransky, se intercalan traducciones con artículos originales. Las primeras tres entregas, por ejemplo, consisten en la traducción completa al castellano del número 9 (otoño de 2023) de la revista de crítica de cine danesa Balthazar, consagrado en forma exclusiva a la dupla. También se incluyen textos de los realizadores Ted Fendt, Jean-Claude Biette, Harun Farocki, Jean-Claude Rousseau, Jean-Pierre Gorin y John Gianvito, y otros de críticos y cineastas argentinos como Roger Koza o Julián D’Angiolillo.

A continuación presentamos tres artículos del dossier que versan, de forma total o parcial, en torno a Crónica de Anna Magdalena Bach: “Contemplando el tiempo y lo visible”, de Sofie Cato Maas; un fragmento de “Lacrimae Rerum materializadas”, de Tag Gallagher; y una carta de Huillet al cineasta Peter Nestler.

Contemplando el tiempo y lo visible

Por Sofie Cato Maas

Traducción: Valentín Luvini

[El lector] revive una imagen, niega la sucesión, revierte el tiempo. El poema es mediación: por gracia suya, el tiempo original, padre de los tiempos, encarna en un instante. La sucesión se convierte en presente puro, manantial que se alimenta a sí mismo y trasmuta al hombre

Octavio Paz

Recuerdo todo a la vez

Anna Ajmátova

La manera en que el poeta mexicano Octavio Paz habla sobre la inmediatez de la poesía, y su negación del tiempo, resulta bastante cercana a la estética formal del primer largometraje de Danièle Huillet y Jean-Marie Straub, Chronik der Anna Magdalena Bach. Una crónica de la vida de Johann Sebastian Bach y su segunda esposa Anna Magdalena, Chronik está compuesta de secuencias (generalmente austeras) de interpretaciones musicales de Bach que se alternan con diálogos, representaciones de textos, partituras y manuscritos, mientras la voz fáctica y narrativa de Anna Magdalena entreteje estas diferentes formas de representación. La película es un excelente ejemplo de exploración formal de las limitaciones de lo visible, como también de sus inmensas posibilidades en relación con el tiempo y el sonido. Toda Chronik, como si fuera un poema, funciona como mediadora, a través de momentos cinemáticos, de secuencias que se alimentan entre sí mientras la música y la voz se utilizan como modos de exceder las imágenes.

El tiempo en la película funciona como un presente continuo, en tanto cada una de las secuencias representa un momento de inmediatez, de “presente puro”. Esta idea del presente puro informa la manera en que aprendemos a escuchar las interpretaciones de Bach y cómo vemos el delicado balance que aparece en escena entre las interpretaciones de Gustav Leonhardt y Christiane Lang-Drewanz como Bach y Anna Magdalena (Leonhardt nunca envejece en el transcurso de la película), las personas históricas de Bach y Anna Magdalena, la música de Bach escrita en papel y la propia interpretación de Leonhardt como músico. Entonces, lo que surge no es necesariamente un retrato realista de un músico y su familia, sino una contemplación cinemática de la música en relación con la imagen, a través del sutil socavamiento del tiempo y de la representación de la historia.

Publicado originalmente en Balthazar, nº 9, otoño de 2023.

***

Lacrimae Rerum materializadas [Fragmento]

Por Tag Gallagher

Traducción: Miguel Savransky

Las formas están en el corte. Barton Byg, en el otro libro en inglés sobre Straub-Huillet, coincide con Maureen Turim en que, en Chronik der Anna Magdalena Bach (Crónica de Anna Magdalena Bach, 1968), el corte de Straub de nos llega como una “fuerte […] conmoción” en la “revelación […] de que [Anna Magdalena (Christine Lang)] está en realidad mucho más cerca de [Johann Sebastian Bach (Gustave Leonhardt)] que lo que los [dos primeros] planos sugerían […], que hay más continuidad en el espacio físico que lo que la forma cinematográfica había insinuado”.

Del mismo modo, a propósito de Nicht versöhnt, Richard Roud sostiene que casi todo el mundo se desconcierta por la continuidad del plano.

No estoy de acuerdo. No es que los Straub nos engañen. Lo original de su estilo es la autenticidad, no el anticonvencionalismo. (Y no es inusual empezar sin un plano maestro. Y sucesiones de posiciones de cámara similares se encuentran entre las glorias de Ford, Mizoguchi, Jean Renoir, Raoul Walsh, Michael Curtiz, etc.) En Nicht versöhnt, el découpage de los Straub es tradicional; simplemente dejan fuera todo excepto los momentos mágicos. Si nos desconcertamos durante cualquiera de las dos películas, no es por las decisiones de los Straub. Es porque no estamos asimilando las emociones de los personajes mientras representan sus sketches.

En el primer plano de arriba, Bach está leyendo. ¿Qué podría ser más natural que mostrar a quien le está leyendo? Este corte hacia Anna es el típico contraplano de Hollywood (de izquierda a derecha), imitado a continuación en buena forma barroca (plano 3) en el movimiento contrario de Anna (de derecha a izquierda) a través de la pantalla. Esta respuesta en movimiento “materializa” coreográficamente el amor de Anna por Bach, porque su movimiento responde al cambio de ángulo de la cámara (del plano 1 al 2), como una línea musical respondiendo a otra.

El patrón del plano (del detalle al conjunto) es una variación de uno de los temas principales de Chronik (del individuo a la comunidad). En la composición inicial,

Bach está solo en el encuadre interpretando su solo. En el tutti, la cámara retrocede y nos damos cuenta de que no está solo, sino que está tocando para la gente.

Seguro sería engañoso calificar de engañosa la composición del solo. Este mismo patrón se repite cuando Anna aparece interpretando sola en casa.

Un contraplano muestra a la hija y al marido bailando: ella está tocando para la gente.

En otras palabras, las personas nunca están solas en esta película. Incluso cuando están solas en el encuadre. Incluso un encuadre vacío está lleno de amor, devoción, fe, oficio, ritual, movimiento constante (dedos siempre tocando). Muy fordiano: sentido, visto y oído. La música es como la fuente de Othon, como el tiempo: los paneos de partituras conjuran el paso de los años en sucesiones de muertes, nacimientos, muertes, conciertos, muertes, y en ventanas y jaulas de pájaros que evocan la muerte. La música materializa la sensación del tiempo. La música, precisamente porque es momentánea y, sin embargo, existe ahora, en este momento, es un desafío a la “roca”.

Vemos a Sebastián usualmente desde el punto de vista de Anna. Nunca está solo, a menudo se encuentra dentro del proscenio, pero nosotros siempre estamos fuera de él. Suele darnos la espalda, raramente habla, excepto en la música. Raramente un plano refleja su subjetividad. Solo vemos fragmentos de las habitaciones en las que vive: su atención está disciplinada hacia lo inmediato, como portal de acceso a lo trascendente. Nunca lo vemos sin su peluca, muy formal, escrupulosamente vestido y empolvado, disciplinado. Vemos y sentimos las cosas que lo gobiernan: cartas, contratos, pedidos a príncipes, registros de nacimientos y muertes en su Biblia, su fe. Por encima de todo, nos enfrentamos a la disciplina más exigente, la música, una música que lo vuelve un sacrificio humano. Vemos una disciplina capaz de mirar fijamente a la muerte, una habilidad que va más allá de la prise de pouvoir par Louis XIV. El misterio de la muerte no es diferente del misterio del ahora.

Al igual que Tiresias, Bach se queda ciego. El final es mizoguchiano, un golpe estremecedor de realidad humana. Se queda mirando sin ver por la ventana, como tantos personajes de Straub que anhelan el horizonte. ¿Ve árboles? ¿A Dios? ¿O nada? “Vor deinem Thron tret ich” (“Me presento ante Tu trono”) es su última música, dirigida a Dios. Otro pedido. La cámara se mueve abrazadora; solo ahora nos acercamos a la subjetividad prohibida: una vida de puro desafío.

No es por sus métodos, el “modernismo” o el “radicalismo” por lo que las películas de los Straub son maravillosas, del mismo modo que no es por la perspectiva por lo que las pinturas de Rafael son maravillosas. El oficio puede ser el noventa por ciento del arte, pero quizá el uno por ciento sea magia. En la energía de los personajes, ahí es donde está el corazón de la magia. A menudo los Straub citan la exclamación de Cézanne sobre el monte Sainte-Victoire: “Estos bloques solían ser fuego”. Incluso la “roca” estaba viva. Bueno, los personajes de los Straub también son fuego.

Publicado originalmente en Senses of Cinema, nº 37, octubre de 2005.

***

Carta a Peter Nestler

Por Danièle Huillet

Traducción: Valentín Luvini

8 de marzo de 1969

(Carta desde Palasthotel Mannheimer Hof)

Querido Peter:

1000 gracias por las cartas y por la copia. No hemos visto aún la película porque:

a) la edición de sonido para la versión en inglés de la película de Bach —un conflicto de 2 semanas en Londres: llegamos a la versión que queríamos, ahora solo se trata de saber si mostrarán la película como es, ¡¡¡o si todavía preferirán pasarla con subtítulos!!!— y nada de tiempo y ¡no tenemos una máquina de edición para 35mm!

b) Linder también quiere ver la película, pero no volverá por unos días. Vamos a intentar verla, ya que estaremos de vuelta en Roma tan pronto como el 26 de marzo.

Gracias por el audio. La versión húngara… Esperemos que los húngaros puedan ver una película algo reconocible. Le pasaremos el texto de Szemes a Delahaye, aunque la semana pasada recibimos una postal de Delahaye ¿¿desde Hungría?? Él nos cuenta que interpretó un pequeño papel ¿¿en la última película de Jancsó?? Buena suerte a Zoltá, gracias por la fotografía, mille amitiés a Zsóka y a Judith…

CHRONIK va a ser estrenada junto a DER BRÄUTIGAM la semana que viene en Theatiner. Ayer y hoy, 8 horas con el ingeniero de sonido de Aventin Studio, trabajamos en el cine para que la gente pueda recibir algo del sonido correcto (= reproducción de sonido). Increíble.

Además de eso, todo se tranquilizó aquí una vez más; y en cuanto a la película, tal vez sea irremediable después de todo… Al menos así se ve para nosotros en este momento. Y lo que están haciendo los de Constantin es “tan malo, si no peor, que lo que hizo la UFA nazi1: pasmando, envenenando a un montón de gente”, dice siempre que puede J. M. —pero esto también es un combate sin esperanza hasta que Constantin se arruine a sí misma (están bastante encaminados)—; sin embargo, probablemente no mejorará, sino que de alguna manera (?) empeorará; las cosas parecen ir cuesta abajo …

¿Será una revolución posible en Italia? (Y esa es la única manera de liberarse de esta estupidez de una vez por todas). ¿O será también muy grande allá la desesperanza, aunque diferente?

Lo único que está en nuestras manos es intentar hacer nuestro trabajo lo mejor que podamos; pero eso también es tan estúpido, pelear para que una película no sea arruinada, teniendo en cuenta por cuántas otras cosas (¿más importantes?) —la gente— deberíamos estar luchando. E incluso así peleás por una película “pour ne pas céder”. Godard dice que uno no dura mucho por su cuenta, pero quizás eso sea todo lo que a uno le quede por hacer: aguantar lo más que se pueda…

¡¿No te parece que estamos muy tristes, cansados, un poco enojados porque la película de Bach está llegando demasiado tarde (¡después de 14 meses en su país de origen!) y porque los mismos bastardos que nos dejan languidecer, que nos dejan a la deriva por 15 años, ahora dicen (les dicen a otros, para que puedan repetírselo o escribírselo a Straub) que les gustaría producir una película de Straub, etc…?! ¡Bastardos! Por eso nos vamos.

Thome filmó un largometraje (DIE DETEKTIVE)… que no nos gusta. Lemke está filmando una película para televisión sobre los pirómanos de Frankfurt (“Eran personas para las que el mundo se había vuelto muy diminuto”… ¿? dice Lemke). Zilhmann parece un muerto viviente. Y hay muchas películas underground. Personas de la Academia de Cine de Berlín (que fueron expulsadas), como Straschek, intentan hacer películas con, para y por estudiantes, para dejarlos que las filmen. En Kaufinger Straße (después de una gran renovación debida al subterráneo), en una tabla de madera aparecen las siguientes letras: STREIK.

En Roma, J. M. va a filmar OTHON, inspirada en una tragicomedia de Pierre Corneille (siglo XVII); Othon es el sucesor de Galba, que fue el sucesor de Nerón; y es acerca de 2 chicas, Plautine y Camille (“Le yeux ne veulent pas en tout temps se fermer”); 16mm, color, sonido directo. 10 personas. En Monte Palatino, toda (5 actos) bajo el cielo abierto. ¿¿En septiembre-octubre?? (¡Dependiendo de los permisos y de los turistas!).

¿¿¿???

Entonces, bastantes noticias. Mil saludos y para toda la familia: ¿¿¿à bientôt???

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba