Jorge Batrouni, secretario de la Cámara Textil de Córdoba, advirtió sobre las consecuencias del ingreso de indumentaria terminada, principalmente de China, que llega al país con valores inferiores al costo de producción en las fábricas argentinas.
"Es imposible competir contra un producto que entra desde afuera a ese precio", sentenció Batrouni en diálogo con Canal 10. Consideró que el impacto no es solo una cuestión de mercado, sino social: la caída de ventas de productos nacionales arrastra por "ósmosis" una baja en la mano de obra, aumento del desempleo y la crisis de las empresas satélites que brindan servicios al sector.
La respuesta a Manuel Adorni y Luis Caputo
Batrouni se refirió a las recientes declaraciones del jefe de Gabinete de Ministros, Manuel Adorni, quien había relativizado la pérdida de empleo por la importación de jeans. "Es relativo lo que dice. Un jean que se compra en el exterior tiene la inversión y la mano de obra afuera. Si no se fabrica acá, es el taller de botones que no trabaja, es el taller de teñido que no hace el proceso final", explicó el representante cordobés.
Respecto a los dichos del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre el elevado costo de la ropa en el país, Batrouni fue tajante al desmitificar que se trate únicamente de una ambición empresaria: "Me encantaría ser millonario cargándole el mil por ciento, pero no es la realidad". Atribuyó los precios altos a la falta de competitividad del 99% de las empresas argentinas, producto de costos de materia prima, logística y procesos que no pueden compararse con los estándares internacionales.
El futuro: ¿Un mercado sin ropa nacional?
Para la Cámara Textil de Córdoba, la apertura de importaciones podría ser positiva para traer materia prima barata, pero se vuelve letal cuando lo que ingresa es el producto terminado sin que existan cambios en las condiciones internas.
"Para ser competitivos, y no solo protegidos, necesitamos un régimen impositivo especial y cambios en las leyes laborales que hoy no existen", señaló Batrouni. Bajo las condiciones actuales, vaticinó un horizonte oscuro para la industria en Córdoba: de no mediar reformas, la gran mayoría de los productos de consumo masivo (remeras, jeans, ropa deportiva) serán reemplazados por importaciones, dejando a las empresas locales relegadas únicamente a pedidos de nicho o urgencia que no puedan esperar los tiempos de los contenedores chinos.
