El Senado de la Nación se apresta a discutir y votar este miércoles el muy comentado proyecto de reforma o modernización laboral que impulsa el oficialismo.
Mientras se aceleran las negociaciones, con las intenciones oficiales de conseguir los votos necesarios que podrían provenir de partidos provinciales, UCR y PRO, el ministro del Interior, Diego Santilli, no descartó este lunes que el texto originalmente girado pueda -producto de las negociaciones con gobernadores- sufrir algunas modificaciones.
En diálogo con Canal 10, el abogado laboralista Julián de Diego destacó que, a priori, "los trabajadores no pierden derechos" si el proyecto finalmente es aprobado.
"No hay principio del derecho del trabajo que haya sido tocado o reformulado: el principio protectorio, de continuidad, el de primacía de la realidad", manifestó De Diego.
Con una interpretación disímil, el abogado laboralista Eugenio Biafore descartó de plano que el texto tenga por finalidad la "modernización" del mercado de trabajo. Se trata, según entiende el letrado, "del intento del abaratamiento del trabajo".
Biafore también conserva una mirada crítica sobre puntos relevantes del proyecto tales como el banco de horas y el fraccionamiento de las vacaciones. Según él, la denominada reforma laboral perjudicará a los trabajadores en términos de salario, descanso y vacaciones.
Este martes está prevista la reunión de la mesa política del Gobierno nacional, encabezada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con la intención de despejar el panorama y tener el "poroteo" más o menos preciso en las horas previas del tratamiento del proyecto en el Senado.
