Tras una extensa reunión que se prolongó desde las 18 hasta las 22 de este lunes, Patricia Bullrich, jefa de la bancada oficialista, dijo haber logrado un consenso sólido con bloques aliados y provinciales para que la reforma laboral tenga luz verde. "Hicimos un repaso artículo por artículo del dictamen de la ley que se va a votar el miércoles. Llegamos a un acuerdo muy sólido respecto a una ley laboral muy equilibrada, muy buena", aseguró la senadora.
"Hay una cantidad de artículos, alrededor de 30, que se van a modificar, en los que nos fuimos poniendo de acuerdo con mejores redacciones y maneras de expresar las cosas. Es una ley que tiene el aporte de muchos bloques y muchas provincias", soltó Bullrich, quien como ministra de Trabajo dispusiera el recorte del 13% de jubilaciones y salarios estatales, y ahora es la encargada de negociar la ley que va a regular el mundo del trabajo en Argentina.
Uno de los puntos que se sigue discutiendo es el referido al art. 191 que introduce una reforma en el impuesto a las Ganancias que representa una caída que se estima en 3 billones de pesos en recaudación coparticipable, afectando las arcas de las provincias. El gobierno podría ceder este punto para asegurar el quórum y la aprobación del proyecto.
Seguramente sea uno de los ejes de la reunión de la mesa política, convocada para la mañana de este martes. Del cónclave participaran: el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; el ministro del Interior, Diego Santilli; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el ministro de Economía, Luis Caputo; el asesor presidencial Santiago Caputo; y la propia Bullrich.
Al gobierno le sopla un viento favorable: 44 senadores y senadoras suscribieron el pedido de sesión extraordinaria para este miércoles 11 de febrero a las 11. Son los del bloque de La Libertad Avanza más los aliados y las bancas que responden a varios gobernadores. Un factor importante será cuánta presión exista mañana en la calle, con la convocatoria del frente sindical encabezado, entre otros, por el metalúrgico Abel Furlán, y la tardía adhesión de la CGT al plan de lucha. En las últimas horas, se sumaron los gremios de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) que incluye a los ferroviarios, portuarios, sindicatos marítimos y aeronáuticos, y subtes, pero no a la UTA.
La urgencia del Ejecutivo tiene una fecha límite: quieren que el texto pase a Diputados y sea ley antes de que terminen las sesiones extraordinarias a fin de mes.
