Córdoba

Pecadores: los vampiros ya no solo tienen sed de sangre

Desde su primer proyecto, Ryan Coogler supo apropiarse de la pantalla para exponer la crudeza del racismo en Estados Unidos. Estación Fruitvale (2013) es una adaptación ficticia de las últimas horas de Oscar Grant, un joven afroamericano que fue asesinado por un policía de California en 2009. El filme, protagonizado por Michael B. Jordan, fue ampliamente aclamado en festivales internacionales e impulsó la carrera de Coogler, quien unos años más tarde se consolidaría como director y guionista en el universo Marvel (Pantera Negra) y la franquicia de Rocky (Creed). Sin embargo, Pecadores se erige sin dudas como su película más distinguida al tratarse de una producción completamente original que, con ciertos tropiezos, se anima a mezclar distintos géneros: desde el western y el musical hasta el terror gótico e histórico.

Situada en el Mississippi de los años 30, Pecadores sigue a Smoke y Stack (Ambos interpretados por Michael B. Jordan), dos hermanos que regresan a su tierra natal desde Chicago para fundar una cantina destinada a la población negra. El ambicioso proyecto incluye también la participación de Sammie (Miles Caton), el primo adolescente que es una joven promesa del blues.

Tras una primera mitad que a menudo parece no tener rumbo, el clímax de Pecadores comienza a construirse durante la inauguración del club nocturno. En una de las escenas más deslumbrantes de la película, la música de Sammie invade el local con una pureza capaz de conjurar al mismo tiempo ese pasado del sur rural que concibió el blues y un futuro cercano a nuestro presente, donde las influencias culturales y la evolución tecnológica dieron lugar a nuevos estilos. Durante esa celebración íntima, irrumpe una hermandad de vampiros blancos, cantantes de música celta liderados por Remmick (Jack O´Connell), convirtiendo a la cantina en un sangriento campo de batalla. La última hora de metraje condensa el pico de acción, en un enfrentamiento simbólico que tiene al blues como arma; se trata de un producto surgido al interior de la cultura afroamericana de finales del siglo XIX, símbolo identitario de una comunidad y espacio de resistencia contra el racismo. Coogler recupera un monstruo mitológico y lo convierte en una metáfora de la colonización y la apropiación cultural. Como los describe la leyenda, los vampiros son naturalmente inmortales, pero para sobrevivir deben drenar de vida a otros. Bajo la idea aparentemente amable de “formar una familia”, los villanos de Pecadores buscan nutrirse de tradiciones ajenas, borrando nombres y rostros para hacerlas ver como propias, en un falso proceso de fagocitación mediante una mordida.

Con la constante amenaza del Klu Klux Klan y la segregación racial, Pecadores habla de un país plagado de violencia, donde aquellos que recuperaron su autonomía tras la abolición de la esclavitud, ahora deben luchar por su libertad espiritual y defender lo único que puede trascender tiempo y espacio: la cultura.

Miles Caton, el músico estadounidense que hizo su debut actoral en Pecadores. Fuente: redes sociales

Pecadores rompió un récord al convertirse en la película con más nominaciones en la historia de los Premios Óscar, superando a clásicos como La Malvada (1950), Titanic (1997) y La La Land (2016). El filme competirá en 16 categorías, incluyendo las de Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor Protagónico y Mejor Guion Original. El reconocimiento por parte de la organización más importante en la industria del cine no solo marcó un hito, sino que resulta especialmente significativo en el contexto actual, con un Estados Unidos atravesado por la crueldad y la discriminación. No obstante, Pecadores no es la única película nominada que refleja un mundo en decadencia. Su mayor contrincante, Una batalla tras otra, del aclamado Paul Thomas Anderson, también pone el foco en el racismo y la inmigración, aunque lo hace desde la comedia negra.

En una época plagada de adaptaciones literarias y franquicias, Pecadores se destacó como una propuesta novedosa que no tiene miedo de ser un cóctel de géneros, temas y personajes; una característica que es su mayor fortaleza y, a la vez, una de sus más notables debilidades.

Pecadores está disponible en HBO Max.

Pecadores | Tráiler Oficial | Subtitulado

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