Córdoba

Sintonía Fina: Crónicas de Cosquín Rock 2026, primera parte

El viernes en la mejor previa del Cosquín Rock que un programa de radio podría hacer, humildad aparte, me preguntaba en Sintonía Fina, les preguntaba…

¿Por qué nos gusta tanto escuchar música en vivo? ¿Qué sentimos exactamente viendo a los músicos ahí en el escenario, viendo a las demás personas vibrar como nosotros, cantar las letras de las canciones?

¿Por qué amamos los grandes festivales? ¿Cuál es la magia que nos encanta?

Particularmente hacía bastantes años que no iba y la sorpresa fue enorme. Imaginate la última vez que fui no existían los drones. El festival creció exponencialmente, y eso fue una decisión de sus organizadores. Viajaron a los principales festivales del mundo, observaron, tomaron nota de cada detalle y decidieron que aquel Cosquín Rock anárquico, lleno de anécdotas, algunas lindas y otras no tanto, se iba a convertir en lo que es hoy: Un Festival a la altura de los grandes del mundo, sin absolutamente nada que enviadiarle a un Primavera Sound, un Vive Latino o un Glastonbury.

Entonces el sonido es perfecto, se escucha fuerte pero nunca aturde, no importa si estás al costado, al centro, se escucha espectacularmente perfecto. El laburo de la gente de técnica es asombroso. La banda sube al escenario y comienza a tocar y todo suena equilibrado, en los niveles correctos, una locura.

Para quienes tenemos ciertos años de experiencia en recitales, sabemos que los acoples, los músicos pidiendo que les suban el retorno, o los micros que no funcionan son la cosa más común del mundo. Bueno: no, pasaron a la historia, al menos en este festival, nunca hubo un solo acople, un micrófono muteado, un músico disgustado por su retorno… nunca, nada, o nada evidente.

Hay 4 escenarios gigantescos, Sur, Norte, Montaña y Boomerang, más la Casita del Blues. Están ubicados de tal manera que no interfiera el sonido de uno con el otro, y no lo hacen. Si te parás en el medio del enorme predio, al frente del escenario de Montaña, que se llama así porque atrás tiene la hermosa cadena de Sierras Chicas, y justo no hay nada en ese escenario, podes escuchar con un oído lo que suena en el Escenario Sur y con el otro oído lo que suena en el Escenario Norte. Hay un trabajo profesional de ingeniería maravilloso. Otra cosa que sorprende es lo visual, cada escenario tiene una enorme pantalla, paneles LED con tecnología DIP o SMD diseñadas para alta visibilidad a plena luz del día, son enromes "paños" de LED de más de 10 metros de altura… fundamental para ver a los artistas nítidamente si no te gusta amontonarte adelante.

¿Te acordas cuando antes una banda tenía que tocar a las 7 de la tarde y empezaba 8 menos 10, teóricamente tocaba hasta las 9 y eran las 10 y seguía? ¡Olvidate! La banda que en la grilla de tu celu dice 19:30, 19.29 subió al escenario y en punto empieza, cierra exactamente a la hora que dice, no hay ‘bis’, no hay ‘otra’, chau Cosquín, gracias! Mis respetos.

No podes ver todo, hay cosas que se superponen pero está bastante bien armado, para no dejar baches. Es tanto, una cosa detrás de la otra, que la gente se agota y se acuesta en el piso, o en unos espacios de relajación que había con hamacas paraguayas muy pitucos. Me perdí Estelares por ver a Dillom, y cuando fui todos venían corriendo en dirección contraria, para ir a ver a Ciro.

¿Te acordas cuando hacías una cola de 5 cuadras para ir al baño y cuando entrabas era una cochinada, olvidate! 700 baños ubicados en diferentes lugares, y así todo. Los sponsors, actividades paralelas, los VIP chetísimos, la sala de prensa. Chabón es una locura… y en el medio de todo eso la UNC, presente, como no podía ser de otra manera, siendo parte de cada evento cultural trascendente de nuestra provincia, la institución más importante de la provincia, con sus autoridades, el rector Jhon Boretto, el secretario de Extensión, Conrado Storani, y el subsecretario de Cultura, Juan Pablo Duarte, tan contentos y entusiasmados como cualquiera presentando“La Vuelta al Monte” y “La Voz del Bosque”, dos intervenciones artísticas creadas por estudiantes para trazar un puente entre naturaleza, Universidad y Rock.

La intervención “Voz del Bosque” dejó su marca en el Cosquín Rock 2026

¿Números? se emplearon 5.000 personas, con un impacto económico de 50.000 millones de pesos en una provincia turística con una temporada bastante floja… 15.000 plazas de alojamiento para el staff y artistas, ocupación del 100% en todo el Valle de Punilla. El público gastó 1.800 millones de pesos en comida y bebida. Y sí, las entradas estaban caras, pero no aumentaron más que la inflación, es que toda esa excelencia tiene valores en dólares y nuestro salario en dólares perdió poder adquisitivo escandalosamente. Aun así hubo 180 mil personas los dos días, 70.000 más que el año pasado. Pero sí, yo particularmente noté un poco la falta de pueblo, tal vez se podría armar una especie de becas, o descuentos especiales a estudiantes de la UNC, les voy a tirar la idea.

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