En el marco del debate legislativo por la nueva reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional, el abogado laboralista e investigador de la Escuela IDAES, Juan Manuel Ottaviano, trazó un paralelismo histórico con la fallida experiencia de comienzos de siglo. En diálogo con el programa Tanta Trampa por las radios de los SRT, el especialista afirmó que el espíritu de la iniciativa actual es "exactamente el mismo" que el de la recordada "Ley Banelco" del año 2000.
"En aquel momento se decía que la reforma iba a servir para crear empleo y bajar la informalidad. Un año y medio después, los índices de desempleo llegaron a su máximo histórico", recordó Ottaviano, subrayando que los contenidos actuales —como la ampliación del período de prueba y la restricción del derecho a huelga— son "prácticamente la misma letra", aunque con un alcance más profunda porque, ejemplificó, “la restricción al derecho de huelga afectaría casi a la mitad de las actividades económicas en Argentina, y si no puede haber conflicto o huelga en esa cantidad de actividades, tampoco va a haber negociación o la negociación va a ser clandestina”.
El rol del FMI y las jubilaciones en peligro
Para el investigador, la presión externa sigue siendo un factor determinante, tal como ocurría hace 26 años. Según explicó, el Fondo Monetario Internacional (FMI) incluyó en sus últimos informes la exigencia de una flexibilización laboral y una reforma previsional para la Argentina.
Sin embargo, Ottaviano puso el foco en un punto crítico: el financiamiento de los despidos a través de los recursos de la seguridad social. "Están echando mano de la plata que sirve para pagar jubilaciones con la excusa de financiar los despidos", denunció respecto al Fondo de Cese Laboral. Según su análisis, el objetivo de fondo no es la mejora del mercado de trabajo, sino "ampliar mercados de capitales" utilizando recursos previsionales.
Durante la entrevista, Ottaviano sostuvo que el Gobierno busca desarticular las instituciones que permiten resolver conflictos de manera pacífica, como la negociación colectiva y el derecho a huelga.
"La reforma laboral de Milei es más profunda de lo que se intentó en los 90 e incluso durante la dictadura. Se busca desarticular instituciones construidas en democracia para resolver la puja entre empresarios y sindicatos".
Los puntos "invisibles" de la reforma
Más allá de los artículos que generaron mayor rechazo público —como la reducción de salarios por enfermedad, que fue removida en Diputados—, el abogado advirtió sobre otros puntos que "deberían sensibilizar" y pasan desapercibidos:
- Casas particulares: El período de prueba para trabajadoras domésticas pasaría de 15 días a 6 meses.
- Peones rurales: El período de prueba se extendería a 9 meses, algo que en trabajos temporarios implicaría que el trabajador "nunca cobre una indemnización por despido".
Un "engaño" con consecuencias sociales
Finalmente, Ottaviano fue categórico respecto a los resultados que espera el Ejecutivo: "Afirmo que esta reforma no va a resolver ningún problema de la Argentina; en todo caso, los va a agravar".
Para el especialista, el Gobierno ha puesto una expectativa desmedida en la ley y, una vez aprobada, el fracaso de sus promesas generará un fuerte impacto político. "Cuando se apruebe, todos van a saber que fueron engañados y eso va a generar un enorme malestar social", concluyó.
