La Bombonera fue testigo este viernes de una noche cargada de tensión y escasez futbolística. En una nueva edición del clásico, Boca Juniors y Racing Club igualaron 0 a 0 en un encuentro correspondiente a la sexta fecha del Torneo Apertura 2026. Sin embargo, el resultado fue apenas un detalle frente al clima de crisis que se apoderó del estadio xeneize al finalizar el partido.
Un planteo sin ideas y un Boca diezmado
El equipo dirigido por Claudio Úbeda llegó al encuentro con urgencias, tras haber obtenido solo 2 de los últimos 9 puntos en disputa. Con bajas sensibles por lesión, como las de Leandro Paredes y Carlos Palacios, el entrenador optó por un esquema 4-4-2 "rústico" que careció totalmente de juego creativo.
La estadística es lapidaria: Boca no registró remates al arco durante los 90 minutos. El juego se limitó a pelotazos frontales hacia los delanteros uruguayos, Miguel Merentiel y Edinson Cavani, quienes terminaron siendo "espectadores de lujo" en medio de la fricción constante con los defensores de Racing.
El veredicto de la gente: silbidos para Cavani y Úbeda
El momento más tenso de la noche se vivió con la salida de Edinson Cavani. El delantero, que volvía a la titularidad después de cinco meses, fue reprobado de manera casi unánime por los hinchas al ser reemplazado por el juvenil Iker Zufiaurre en el segundo tiempo.
Pero el malestar no terminó ahí. Al finalizar el encuentro, los silbidos se extendieron hacia todo el equipo y, muy especialmente, hacia el entrenador. Desde las tribunas bajó el grito de "andate Úbeda", evidenciando que el crédito del DT, que ya estaba cuestionado tras la derrota ante Vélez, parece haberse agotado.
Racing perdonó al final
Por su parte, el conjunto de Gustavo Costas se fue con la sensación de haber dejado pasar una oportunidad de oro. Aunque el partido fue muy cortado y tuvo siete amonestados, la Academia fue más ambiciosa en el cierre.
Santiago Solari tuvo el triunfo en sus pies tras un gran amague en el área, pero su remate se fue por encima del travesaño. Minutos después, el arquero xeneize Agustín Marchesín se convirtió en héroe al sacar una pelota espectacular del ángulo tras un potente disparo de Adrián "Toto" Fernández.
Un futuro incierto
Con este empate, Boca queda sumido en una profunda preocupación futbolística y anímica, observada desde el palco por el presidente Juan Román Riquelme. El equipo no encuentra el rumbo y el próximo mercado de pases, que ya sumó a Adam Bareiro como refuerzo, parece no ser suficiente para calmar las aguas en un club donde la palabra "crisis" ya resuena con fuerza.
