El 22 de febrero de 1981 quedó marcado como una fecha irrepetible en la historia del fútbol argentino. Ese domingo, un joven Diego Armando Maradona, que ya ostentaba el título de campeón mundial juvenil y era el goleador del momento, se calzó por primera vez de forma oficial la camiseta de Boca Juniors.
Una tarde soñada en la Bombonera
El debut no pudo ser más espectacular: una victoria 4-1 sobre Talleres de Córdoba ante una multitud enfervorizada. Bajo la dirección técnica de Silvio Marzolini, Maradona demostró su jerarquía anotando dos goles de penal. Su "compadre" futbolístico de aquel año, Miguel Ángel Brindisi, completó la goleada con otros dos tantos, mientras que la tarde también marcó el inicio de la carrera del relator Víctor Hugo Morales en Argentina.
La trama secreta: entre "fake news" y una mentira piadosa
Sin embargo, la llegada del "Diez" a la Ribera estuvo rodeada de una ingeniería política y mediática casi cinematográfica. En aquel entonces, el Barcelona de España acechaba con una oferta de 10 millones de dólares, mientras la Dictadura Militar presionaba para que el crack permaneciera en el país.
Incluso River Plate presentó una oferta seductora, pero Maradona, que no deseaba jugar en el club de Núñez, precipitó las cosas con una "mentira piadosa". Al ser consultado por un periodista de Crónica sobre su pase a River, Diego respondió: “No, no voy a firmar porque me llamaron de Boca”.
El pase que parecía imposible
La realidad era que nadie de Boca lo había llamado, ya que el club estaba “literalmente fundido”. No obstante, el diario Crónica publicó en tapa: “Maradona, a Boca”, forzando a la dirigencia xeneize a iniciar tratativas que terminaron en un complejo préstamo por 2,5 millones de dólares y la cesión de seis jugadores a Argentinos Juniors.
Este primer ciclo de Maradona en Boca culminaría con la obtención del campeonato Metropolitano de 1981, el único título que Diego conseguiría con el club de sus amores, sellando así un romance que se volvió eterno para los hinchas.
