El inicio de la MLS 2026 no fue el esperado para el vigente campeón. En una noche que rompió récords de asistencia con 75.673 espectadores en el Memorial Coliseum, el Inter Miami de Javier Mascherano sufrió un duro revés al caer goleado por un sólido Los Angeles FC.
Un campeón desdibujado y con errores caros
El equipo de Florida, que llegaba con la chapa de defender el título de 2025, mostró grietas profundas tras las salidas de referentes como Jordi Alba y Sergio Busquets. La falta de solidez defensiva fue evidente y los errores individuales sentenciaron el destino de "Las Garzas".
El primer golpe llegó tras un error de Rodrigo De Paul, quien perdió una pelota en la salida ante la presión de Son Heung-min. El surcoreano asistió al venezolano David Martínez, quien puso el 1-0 a los 37 minutos. En el complemento, el arquero debutante Dayne St. Clair cometió un fallo grave al intentar anticipar un pelotazo, dejando el arco servido para que Denis Bouanga —la figura del partido— anotara el segundo. Finalmente, Nathan Ordaz cerró la cuenta en tiempo de descuento tras otra gran jugada de Bouanga.
Messi: entre la frustración física y la bronca arbitral
Lionel Messi completó los 90 minutos, superando la molestia muscular que lo tuvo en duda durante la pretemporada. Aunque mostró destellos de su calidad, como un zurdazo que rozó el ángulo de Hugo Lloris, se lo vio aislado y molesto por la falta de juego asociado.
Sin embargo, el foco se trasladó fuera del campo tras el pitazo final. Messi, indignado por lo que consideró un arbitraje permisivo de Pierre Luc Lauziere ante las sistemáticas faltas recibidas, intentó increpar al juez en la zona de vestuarios. Las cámaras captaron el momento en que su amigo Luis Suárez tuvo que sujetarlo del brazo para evitar que la situación pasara a mayores y el capitán recibiera una sanción grave.
Lo que viene para Mascherano
Pese a los ingresos de Facundo Mura, de buen debut, y Germán Berterame, quien estuvo cerca del descuento con un cabezazo, el equipo no pudo revertir la superioridad de un LAFC que se perfila como gran candidato. Con el Mundial 2026 en el horizonte, Messi y compañía saben que la exigencia de la liga no da tregua y deberán rearmarse rápidamente para los próximos compromisos.
