Córdoba: atacaron a un joven a la salida de un boliche
Una noche como cualquiera puede terminar mal cuando la violencia es la manera de resolver cualquier situación.
Lo que parece el argumento de una película de suspenso o, más bien, de terror se ha convertido en una lamentable repetición de hechos que habitualmente cronicamos los medios.
Como muestra de la escalada de violencia urbana, basta con recordar los casos de Marcos Spedale, Martín Gonzalo Cáceres o Fernando Báez Sosa, solo por mencionar algunos de los hechos donde, de manera cobarde, un grupo de individuos ataca en patota a una persona en notable desventaja y que, indudablemente, no puede defenderse.
Otros casos de ataques en patota
Marcos Spedale fue un adolescente de 16 años asesinado a golpes por una patota el 8 de enero de 2005 en Córdoba, Argentina, a la salida de un boliche en el Cerro de las Rosas. El caso, caracterizado por la brutalidad de 7 a 10 jóvenes atacando a uno, pero sin registros fílmicos, resultó en penas menores y la libertad de los agresores.
Otro grave incidente de violencia se registró en un boliche del barrio Chateau Carreras, donde Martín Gonzalo Cáceres, de 24 años, asistió al boliche Gala, situado en la avenida Cárcano al 1444. Tras una discusión en la vía pública con otros jóvenes, recibió una golpiza y terminó internado en estado crítico.
Más grave aún y a nivel nacional, recordar el caso de Fernando Báez Sosa, quien la madrugada del 18 de enero de 2020 en el balneario argentino de Villa Gesell fue asesinado por un grupo que lo atacó. La serie documental de Netflix, titulada "50 segundos: El caso Fernando Báez Sosa", estrenada en noviembre de 2025, retrata en detalle la génesis de la agresividad sin razón.
El nuevo caso de violencia sin justificación
Sebastián Gómez Tejada, de 21 años, fue golpeado a la salida de un boliche en Villa Allende y ahora necesita una cirugía con placa de titanio que supera los $ 2 millones.
La víctima recibió una violenta agresión de un grupo de jóvenes que lo golpearon y le quebraron la mandíbula a patadas, según relató su madre, Carolina, en un hecho que sucedió el pasado sábado alrededor de las cinco de la madrugada en las afueras del boliche El Bosque en la ciudad de Villa Allende, Córdoba.
Según el relato, todo comenzó cuando un grupo de entre 10 y 15 jóvenes inició una pelea con uno de los amigos, por motivos que aún no fueron esclarecidos. Al intentar intervenir para defenderlo, el joven fue atacado.
“Lo golpearon, lo tiraron al suelo y a patadas le quebraron la mandíbula. Cuando lo vi no entendía nada, estaba muy hinchado…”, le contó la mujer a Canal 10 al referirse al estado en el que encontró a su hijo tras la agresión.
Según publicó ElDoce, después del ataque Sebastián fue trasladado al Hospital de Pronta Atención Cura Brochero y, debido a la gravedad de las lesiones, derivado al Hospital de Urgencias.
La intervención tiene un costo superior a los dos millones de pesos, una suma que no puede afrontar la familia en este momento. Si bien existe la posibilidad de que el sistema público cubra la operación, la demora para conseguir la prótesis podría extenderse al menos dos meses, lo que implicaría riesgos para su recuperación.
“Es todo muy complicado. No puede trabajar ni salir. Es delivery y ahora no puede hacerlo. Le duele mucho, le cuesta hablar y solo puede comer alimentos licuados”, explicó su madre, quien nos confirmó que "hicimos la denuncia y esperamos que actúe la justicia".
Por su parte, Sebastián, la víctima, le contó a SRT Media que "le empezaron a pegar a un amigo y cuando intervine me tiraron y me pegaron en el piso. Todo comenzó porque un amigo pisó sin querer a un chico en el boliche".
Hasta el momento no hay personas identificadas por el ataque. “Nadie sabe quiénes fueron y queremos que los identifiquen. Da impotencia y miedo que pasen estas cosas”, expresó.
Según publicó el portal 0223.com.ar, un amigo de Sebastián también resultó herido: recibió un fuerte golpe en la cabeza y debieron realizarle cinco puntos de sutura, aunque se encuentra fuera de peligro.