Luis Juez salta a La Libertad Avanza y apura definiciones en la oposición a Martín Llaryora
Luis Juez tiene un nuevo ropaje. Uno más, que viene a conformar un hilo heterogéneo de identidades, partidos y circunstancias históricas. Sin estar afiliado al partido, desde ahora, y en las horas previas en que el Senado define las nuevas autoridades para un año que se presume intenso en materia legislativa, el cordobés fortalece el bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta.
Más allá de las funciones institucionales, el movimiento deja leer entrelíneas el deseo de Juez de volver a disputar la gobernación, algo que intentó sin éxito —y con polémicas— en tres oportunidades. La foto del 1 de febrero en Laboulaye, cuando el gobernador Martín Llaryora abrió las sesiones ordinarias de la Legislatura, parece haber sido el punto inicial de la disputa por el liderazgo opositor.
Juez, quien bancó públicamente desde el inicio al presidente Javier Milei, incluso en las horas más negras cuando el denominado Gordo Dan sobrepasó los límites de lo permitido, le otorga con su decisión al bloque del oficialismo un número (21) que le permite a la presidenta de bloque, Patricia Bullrich, proyectar con optimismo su agenda de reformas. Este viernes se lleva adelante el trámite de aprobación de la reforma laboral.
"Nosotros tenemos una alianza desde el Frente Cívico de Córdoba con LLA que ahora se expresa en el ámbito parlamentario en el Senado de la Nación", dijo el senador a Cba24n este lunes, evitando frases que habiliten la especulación y/o la polémica.
El pase activará la dialéctica en la oposición a Llaryora, quien, acusando recibo, comenzó 2026 con un cambio en la comunicación, apuntando con nombre y apellido a sus contrincantes, con la intención de fragmentar la oferta: el deseo del gobernador es que Juez y De Loredo, y eventualmente Bornoroni, compitan separadamente.
-¿Este cambio, que para usted significa pasar a ser orgánico en el Senado, es un signo de avance en cuanto a su intención de liderar la oposición provincial?
Juez- No significa otra cosa que no sea expresar en el ámbito parlamentario (en este caso el Senado de la Nación) el acuerdo que tenemos entre el FC y LLA, que en términos políticos electorales provinciales se expresó en octubre pasado en las urnas.
De izquierda a derecha: De Loredo, Juez, Bornoroni y Gonzalo Roca. Las PASO virtuales que parece haber acordado el bloque opositor a Llaryora en la provincia tienen actividad. El radical continúa apostado a su estructura partidaria (intendentes) para obtener el designio desde Casa Rosada. Cada uno hace su juego, cuando resta la definición en calendario de la fecha en que se celebrará la elección por la gobernación.
LLA aún debe evaluar las condiciones para un candidato puro (léase, indicado por Karina Milei). Así las cosas, el bloque opositor a Llaryora continúa en plena configuración, aunque una idea parece cristalizar en el clima de opinión: para destronar al PJ de la provincia será esencial “ir todos juntos”.
Con la suma de Juez, LLA tiene 21 senadores propios. Si se suman los “dialoguistas” (PRO y la Unión Cívica Radical) el bloque oficialista alcanza 44 votos sobre un total de 72: al borde de una mayoría calificada de dos tercios.
-¿Cuáles cree que son las preocupaciones impostergables que tiene hoy el electorado cordobés?
Juez- Terminar con la corrupción enquistada en la provincia, que nos ha arrebatado la calidad de instituciones que supimos tener y ha sometido a Córdoba a un fango imposible de admitir.