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Entre velos y luz: “Leve» ofrece una poética reflexión sobre la vida, el amor y la pérdida

La obra Leve, subió al escenario del Teatro Municipal Comedia, con una escenografía imponente, un coro y cuerpo de danza, que entregaron una historia de amor y transformación conmovedora.

MIRÁ: Danza y música en diálogo: "Leve“ explora la trascendencia del amor
Leve está basada en The Sacred Veil (El Velo Sagrado), una obra musical del compositor Eric Whitacre; que narra la historia real de amor y de pérdida entre Julie Lawrence y Tony Silvestri, amigos íntimos del compositor.
La pieza teatral cuenta con la dirección musical de Camilo Santostefano y la dirección escénica y coreográfica de Cristina Gómez Comini. Se trata de una reflexión profunda sobre la conexión de las almas unidas por el amor. En escena, doce voces en vivo, piano, violoncello y cuatro bailarines dan vida a esta historia que trasciende lo anecdótico para transformarse en un discurso profundamente espiritual.

Obra de teatro y danza “Leve” Foto prensa

En el comienzo de la obra, el telón se corre para dar paso a una escenografía impactante con velos blancos como suaves algodones, que surcan el escenario del Teatro Municipal Comedia. Enseguida ingresa el cuerpo de coro que dará vida y emoción a la obra.
El coro de voces comienza a sonar en una suave y repetitiva melodía que va introduciendo al espectador en una historia conmovedora. Aparece en escena un hombre a la orilla de un río despojado de todo sufrimiento que danza por la vida, solo con su alma. Aparecen los movimientos corporales, el texto impreso en una adecuada pantalla a la vista de todos, para seguir el hilo de una pieza teatral cargada de un dramatismo inminente.
El joven mira hacia delante y descubre la mirada de una bella mujer que danza con un vestido de flores, y la primavera florece en el vientre de los dos. Una alegre melodía y pura poesía acompaña una danza en pareja que conecta al público con un romanticismo instintivo, sensible, cariñoso, amoroso y sutil. Con miradas y un vestuario que comparten y los une más allá de todo, una maravilla del arte que transmite el amor en su máxima expresión. La unión de dos almas se ve reflejada en los cuerpos danzantes de Lucia Castoldi y Lucas Cadelago que llevan adelante una historia unida por el amor y la tragedia.

X de Silvana Lovato

La música acompaña cada movimiento, cada frase que el coro expresa en inglés, y que se traduce en pantalla. La gente conecta enseguida con el código narrativo de la obra. Los efectos de iluminación reflejados en el decorado exquisito, van expresando el clima teatral y visual en cada paso de danza. Todo es una coreografía de compases perfectos entre la danza, el ritmo, las voces y la luz.
La bailarina interpreta con gran calidez el momento de la concepción de sus hijos. Aparecen dos jóvenes bailarinas que representan el latido de un óvulo fecundado en un momento de extrema intimidad de la historia con sus espectadores. La conexión se vuelve sublime, todos entendemos ese instante tan poético, que transmite mucha emoción y carisma. La celebración de un nacimiento, la vida en pareja, la cotidianidad de una familia… todo pasa en esta majestuosa obra que nació en una compañía independiente de teatro y danza.
Bajan las luces, baja el ritmo de las voces, se vuelven tenues y anuncian algo malo. El texto se llena de términos médicos, científicos, apabullantes, ensordecedores, de esos que nadie quiere escuchar. Un diagnóstico terminal se adueña de la obra, un drama, un problema que conlleva a la muerte indeclinable, una súplica que se impone a Dios. Aparece la oscuridad del cáncer en la historia. Todo lo que conlleva a vivir con una enfermedad terminal y las reflexiones sobre la finitud de la vida. ¿Qué hay después de la muerte? ¿Seguiremos conectados con nuestros seres queridos? ¿Ellos están ahí en otro plano y nosotros no podemos verlos? Pero si sentirlos. Las almas siguen conectadas, y la Eternidad es solo un instante que hay que atravesar para estar con ellos para siempre. Un hombre en duelo, cierra los ojos de su esposa para que al fin descanse en paz. “Tu ascenso es mi caída” repite la letra y la danza de dos seres que se despiden de la vida como la conocían, acompaña poéticamente una pieza teatral única, que entrelaza la música y la danza con velos tejidos en el alma. Una entrega de cuerpo y alma, una obra que habla del espíritu, el alma, la vida y la muerte. Que nos deja reflexionando en todo lo que podemos hacer y no nos animamos, que no nos damos cuenta que el tiempo se acaba y que los sueños hay que cumplirlos.

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