Este viernes en Córdoba llega a su fin el juicio por el asesinato de Sebastián Villarreal, el trabajador de 46 años ejecutado frente a su casa en febrero de 2024. Tras varias jornadas de testimonios, la Cámara Octava del Crimen —con jurados populares— dará a conocer la sentencia contra los tres adultos señalados como los responsables de "armar" a los menores que cometieron el asalto.
La expectativa es máxima en los tribunales cordobeses. No solo se define el futuro de los acusados, sino que el caso se ha convertido en un emblema del reclamo social contra las organizaciones criminales que utilizan a adolescentes para delinquir.
Los pedidos de la Fiscalía
Durante los alegatos, el fiscal de Cámara, Fernando López Villagra, solicitó penas de cumplimiento efectivo bajo la calificación de homicidio en ocasión de robo:
- Axel Fabricio Escada: 20 años de prisión (como partícipe necesario).
- Luciano Gonzalo Busto: 18 años de prisión (como partícipe necesario).
- Héctor Alejandro Herrera: 12 años de prisión (como partícipe secundario).
A pesar de la contundencia del pedido fiscal, la querella y la familia de Villarreal han mantenido una postura más crítica, señalando que la calificación legal no alcanza a cubrir la gravedad del hecho: el de un hombre que suplicó por su vida y fue asesinado a sangre fría frente a sus hijos.
El reclamo de la familia: "Basta de captar pibes"
Jimena Villarreal, hermana de Sebastián, ha sido la voz del reclamo durante todo el proceso. Reiteró que más allá de los años de cárcel, lo que se busca es un cambio de paradigma en la Justicia cordobesa.
"La justicia tiene que dejar de favorecer a las bandas que captan pibes. Estos adultos les dan las armas, les dan las motos y los mandan a matar. Sin ellos, los menores no tendrían esa logística", expresó Jimena a los SRT.
Para la familia, el foco no debe estar únicamente en la baja de la edad de imputabilidad (los autores materiales fueron adolescentes de 17 y 14 años), sino en la responsabilidad penal máxima para quienes dirigen estas estructuras delictivas desde las sombras.
El caso
Sebastián Villarreal fue interceptado en la madrugada del 29 de febrero de 2024 en la puerta de su vivienda en calle Oncativo.
Se dirigía a trabajar en su motocicleta cuando fue abordado por dos jóvenes. Pese a que Sebastián les entregó el vehículo y les pidió por favor que no le dispararan porque tenía hijos, los delincuentes le efectuaron dos disparos fatales y huyeron.
