Córdoba sigue conmocionada luego del asesinato del suboficial principal de la Policía, Luis Azábal. En un confuso episodio, el dueño de una casa de Villa Belgrano lo baleó este jueves por la noche en pleno operativo al confundirlo con un ladrón.
Azábal tenía 56 años, vivía en Río Ceballos y llevaba 23 años de servicio en la Policía.
La tragedia se desencadenó tras un robo: delincuentes entraron a una casa en las calles Neper y Avogadro, ataron a los dueños y escaparon. En medio del despliegue policial, el propietario confundió a Azábal con uno de los asaltantes y le efectuó un disparo en la zona axilar. Ahora, la fiscal Jorgelina Gutiez tiene a cargo la investigación para esclarecer la mecánica del hecho.
El suboficial estaba casado y tenía dos hijas, una de las cuales vive actualmente en el exterior. “Dejó dos hijas adolescentes”, lamentó el ministro e Seguridad, Juan Pablo Quinteros en diálogo con la prensa esta mañana.
Dentro de la institución, Azábal combinaba el operativo de calle con la docencia. Trabajaba como profesor en la Escuela de Suboficiales, donde estaba en el área de Defensa Personal para los nuevos agentes.
Fuera del trabajo, la rutina giraba sobre el deporte. Era apasionado por el running y el ciclismo, y competía en maratones. En su tiempo libre ayudaba con las tareas y el día a día en el Club Atlético y Social de Río Ceballos.
