Poncho, chacarera y rock: el show de Soledad que marcó el Lollapalooza Argentina
En una edición marcada por la diversidad de géneros, Soledad Pastorutti rompió todos los esquemas.
La santafesina llevó el folclore al escenario principal del festival más importante del país, demostrando que nuestras raíces tienen la potencia necesaria para conquistar a la generación Z.
La Sole no solo se presentó; se adueñó del predio de San Isidro. Con un despliegue de energía arrollador, la artista logró una conexión inédita entre el bombo legüero y la estética urbana. El set, que combinó clásicos del cancionero popular con arreglos modernos y potentes, sonó con una fuerza puramente rockera.
Uno de los puntos más altos de la jornada (y que ya es tendencia en redes) fue el icónico revoleo del poncho. Ver a miles de jóvenes agitando sus prendas al ritmo de la chacarera confirmó que la identidad argentina trasciende modas. Además, la cantante aprovechó el micrófono para reivindicar el talento federal, pidiendo más espacios para los músicos del interior en estos megaeventos internacionales.
Con un look de alta costura que fusionó lo criollo con lo vanguardista, Soledad cerró su presentación bajo una ovación ensordecedora, dejando una certeza flotando en el aire: el folclore nacional está más vivo y global que nunca.