Tras los disturbios que empañaron el superclásico cordobés del último domingo 15 de marzo, el Ministerio de Seguridad de la provincia, a través de la mesa del Cosedepro, comunicó una dura medida para el estadio Julio César Villagra.
El ente encargado de la seguridad deportiva determinó la inhabilitación completa de la cabecera principal. De esta manera, rige la prohibición absoluta para utilizar la tradicional «popular Pirata» durante el compromiso del sábado frente a Racing Club, correspondiente a la duodécima fecha del Torneo Apertura.
La drástica decisión se da en el marco de los hechos acontecidos tras el partido contra Talleres.
Según detalló el comunicado oficial, los hechos violentos registrados en las inmediaciones de Alberdi, tanto en la previa como durante y al finalizar el encuentro, pusieron en serio riesgo la integridad de los propios simpatizantes celestes, los vecinos del barrio y los efectivos policiales afectados al operativo.
Para aplacar un poco la bronca de los hinchas y aportar claridad, las autoridades explicaron que la medida se aplicará por única vez y tiene un carácter puramente disuasivo.
