El regreso de AC/DC a la Ciudad de Buenos Aires se desarrolló como un show centrado en sus grandes clásicos, con una propuesta fiel a su estilo y una respuesta masiva del público en el Estadio Monumental.
En la previa, el estadio ya presentaba un clima festivo, con musicalización que incluyó canciones de Black Sabbath a modo de homenaje a Ozzy Osbourne. Las tradicionales vinchas con cuernos rojos, características del público de la banda, volvieron a verse en las tribunas, recreando una imagen asociada a sus visitas anteriores al país.
El concierto comenzó pasadas las 21 horas con “If You Want Blood (You’ve Got It)”, dando inicio a un repertorio basado en temas emblemáticos. A lo largo de la presentación se sucedieron canciones como “Back in Black”, “Thunderstruck”, “Hells Bells” y “Highway to Hell”, interpretadas con una puesta en escena que incluyó elementos visuales característicos, como efectos de tormenta y la campana descendiendo sobre el escenario.
Con Brian Johnson en la voz y Angus Young al frente, el grupo mantuvo un formato directo, sin grandes variaciones en la estructura del show ni interrupciones prolongadas, priorizando la continuidad musical.
La presentación reafirmó el enfoque histórico de la banda: un repertorio consolidado, ejecución sólida y una interacción constante con el público. En ese marco, el recital volvió a evidenciar la vigencia del grupo y la fuerte identificación que mantiene con su audiencia local.
La banda, formada en Australia, dio el primero de sus tres shows en un Monumental colmado, con canciones que quedaron marcadas a fuego entre los fans.
El 27 y el 31 son los próximos conciertos.
¿Qué es esta locura?
Eruca Sativa es la banda telonera de todas las presentaciones; así agradece en sus redes Lula Bertoldi, una de sus integrantes, el gran momento vivido en la primera presentación.
