En una semana de profunda carga emocional para la provincia, Anahí Ginarte pasó por los micrófonos de las radios de los SRT. Su labor no se limita a los laboratorios; es una tarea de campo que combina la precisión científica con un compromiso humano inquebrantable. "Nuestro trabajo es una lucha contra el tiempo y contra el intento sistemático de ocultamiento", afirmó la especialista al referirse a las recientes identificaciones de víctimas de La Perla.
Ciencia global: del Congo a los restos del Che
Ginarte es una referencia internacional en la antropología forense. Como miembro del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), ha intervenido en escenarios de posguerra como Kosovo y en misiones humanitarias en la República Democrática del Congo. "En cada lugar del mundo donde trabajamos, el objetivo es el mismo: que la ciencia sirva para dar una respuesta a las familias que sufren la incertidumbre", explicó.
Su prestigio también se forjó en misiones históricas, como la recuperación de los restos de Ernesto "Che" Guevara en Bolivia. Sin embargo, para Ginarte, el trabajo en Córdoba tiene una resonancia especial: "Trabajar en tu propia tierra, con tu propia historia, le da un sentido de responsabilidad civil que atraviesa lo profesional".
La "Loma del Torito" y el rastro de las máquinas
Sobre las excavaciones en los predios militares de Córdoba, Ginarte fue categórica sobre las dificultades técnicas. "El desafío es enorme porque no encontramos entierros primarios, sino rastros de remociones mecánicas realizadas a finales de los 70 para limpiar las pruebas", detalló.
A pesar de que los represores intentaron borrar los rastros antes de la visita de la CIDH en 1979, la tecnología y la persistencia permitieron hallar perfiles genéticos en la zona conocida como Loma del Torito. "Aunque hayan pasado 50 años, la tierra guarda fragmentos que para nosotros son tesoros de verdad", señaló conmovida.
Formación y legado en la UNC
La antropóloga también destacó su labor docente y el trabajo conjunto con estudiantes de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). "Es fundamental que los jóvenes se involucren. No solo aprenden arqueología o genética, aprenden que la ciencia no es neutral, que tiene un compromiso con la sociedad y con los Derechos Humanos", sostuvo Ginarte, subrayando la importancia de que las nuevas generaciones tomen la posta en la búsqueda.
El llamado a las familias: "Falta el nombre"
Para finalizar, Ginarte renovó el pedido a quienes aún buscan a sus seres queridos. "Todavía tenemos restos recuperados en el Cementerio de San Vicente y en los Hornos de Cal que esperan ser identificados. La ciencia ya obtuvo el perfil genético, pero para que ese huesito recupere su identidad, necesitamos la sangre de los familiares", enfatizó.
"Identificar a un desaparecido es, en definitiva, un acto de justicia reparadora. Es devolverle a esa persona el nombre que el Estado terrorista le quiso quitar", concluyó la profesional.
