En el marco de las actividades por los 50 años del golpe de Estado, Conrado Storani pasó por los micrófonos de los SRT para reflexionar sobre el rol de Universidad Nacional de Córdoba (UNC) en la construcción de memoria. Con un discurso que combinó la gestión institucional con la militancia democrática, el funcionario universitario remarcó la importancia de que la universidad pública sea territorio de debate y conciencia.
"Concientizar a las nuevas generaciones"
Storani hizo hincapié en el desafío de transmitir la importancia del sistema democrático a quienes no vivieron la dictadura. “Tenemos que colaborar, plantear y concientizar, sobre todo a las nuevas generaciones, de la importancia de garantizar el muchas veces imperfecto sistema democrático, pero como la mejor forma de convivencia de una sociedad”, sostuvo.
Para el secretario, el valor de la libertad y la igualdad debe ser el eje central del mensaje universitario: “Mi reflexión tiene que ver con que tratemos de que esta idea pueda llegar a cada vez más personas, a jóvenes que puedan conocer esto y que puedan valorar la vida democrática en un país”.
El Estado terrorista: una situación "incomparable"
Al referirse a los discursos que intentan relativizar lo ocurrido durante la dictadura, Storani fue categórico. “Las atrocidades perpetradas por quienes tenían el poder en el Estado argentino es algo que ya a todas luces resulta innegable a pesar de distintas visiones que pretenden relativizar”, sentenció.
Explicó que el uso del aparato represivo para delitos como la apropiación de bebés o el robo de bienes de personas desaparecidas marca una frontera ética y jurídica. “Es realmente una situación que no tiene y no se puede comparar bajo ningún punto de vista con cualquier situación que viole alguna ley o normas establecidas en una sociedad. Para perseguir a quienes violan las normas, está la Constitución con todas sus garantías”, aclaró.
La UNC, corazón de la marcha
Storani también detalló la logística que la Universidad Nacional de Córdoba puso a disposición de los organismos de Derechos Humanos. “Parte del personal de la universidad está abocada en las inmediaciones del escenario, porque es territorio de la universidad donde se va a montar el lugar donde va a culminar la marcha”, explicó, mencionando además la peña organizada para recaudar fondos y las intervenciones artísticas, como la confección de claveles.
Finalmente, recordó la herida profunda en la comunidad educativa: “Hay 518 universitarios que fueron desaparecidos en la última dictadura. Por eso, desde el Observatorio de Derechos Humanos, seguimos trabajando en la restitución de sus legajos en facultades como Filosofía y Ciencias Económicas. Vamos a acompañar como lo hemos hecho siempre”.
