Stellantis avanza en un proceso de reconfiguración industrial en la Argentina que tendrá como eje su planta de El Palomar. La compañía resolvió discontinuar uno de los dos turnos de producción y adecuar el ritmo de fabricación a un contexto de menor demanda, especialmente en los mercados externos.
El complejo bonaerense, donde se producen modelos de Peugeot y Citroën, venía operando con interrupciones periódicas en los últimos meses, incluyendo paradas técnicas, suspensiones y ajustes de stock. La decisión de reducir turnos se inscribe en esa misma lógica: alinear la producción con la dinámica actual del mercado, con fuerte incidencia de Brasil como principal destino de exportación.
Como parte de este esquema, la empresa prevé implementar un plan de retiros voluntarios que será presentado en las próximas semanas. La medida apunta a redimensionar la estructura laboral de una planta que hoy emplea a alrededor de 2.500 trabajadores y que constituye uno de los nodos industriales más relevantes del grupo en el país.
En paralelo, la actividad continuará con interrupciones programadas. Para abril, se acordó una nueva suspensión parcial de la producción durante dos semanas, en el marco de negociaciones con la Unión Obrera Metalúrgica. Durante ese período, los operarios percibirán un porcentaje de sus haberes, en línea con los acuerdos recientes del sector.
El ajuste se produce en un contexto adverso para la industria automotriz. Según datos sectoriales, la producción y las exportaciones muestran caídas interanuales significativas, con Brasil como principal factor de presión sobre los volúmenes. La menor demanda externa y los desafíos de competitividad obligan a las terminales a recalibrar sus esquemas operativos.
A pesar de este escenario, algunos de los modelos fabricados en El Palomar mantienen un desempeño sostenido en el mercado interno. El Peugeot 208 continúa entre los autos más vendidos del país, acompañado por el Peugeot 2008, que también se posiciona en los primeros puestos de patentamientos. Sin embargo, ese volumen no alcanza para compensar la retracción de las exportaciones.
Desde la compañía sostienen que las medidas buscan garantizar la sustentabilidad de la operación a mediano plazo. En ese sentido, la planta de El Palomar mantiene un rol estratégico dentro del grupo, especialmente por su proyección hacia la producción de vehículos con tecnologías electrificadas, orientados principalmente a mercados externos.
El movimiento de Stellantis refleja una tendencia más amplia dentro del sector: la necesidad de ajustar estructuras productivas frente a un escenario más exigente, con menor demanda regional y cambios en las condiciones de competitividad que impactan de lleno en la industria local.
