¿Se terminan los viajes sin pagar en Córdoba? Qué pasa con el transporte urbano
Se cumplen tres semanas desde la salida del Grupo FAM del transporte urbano de la ciudad de Córdoba, y aún parecen estar pendientes algunas certezas.
Es que el apuro del Poder Ejecutivo local por resolver una cuestión que es "talón de Aquiles" de cualquier gestión, está latente.
El esquema "de contingencia" dispuesto fue sumando adhesiones, aunque las críticas persisten.
Por un lado, continúa vigente la gratuidad en los viajes de los tres corredores afectados: el 2, el 5 y el 7. Decretado por el propio intendente, Daniel Passerini, no se abonan los pasajes en estos casos.
Pero a su vez, las autoridades no tienen precisiones fundamentalmente sobre el primero de ellos, que incluye las prestaciones de las líneas 20. Según se precisó, hoy se cubre "el 75 por ciento" pese a su esencialidad.
Desde el área de movilidad urbana se puso como plazo el 1 de abril para tomar una decisión al respecto: la presta de manera regular la exTamse, Tamsau (ahora lo hace en medio de la crisis), se transfiere a otra firma o se cumple "de manera conjunta".
Las explicaciones oficiales apuntan a que los diez servicios que se prestan demandan casi un centenar de colectivos en funcionamiento de manera diaria.
El resto
Por lo pronto, la flamante empresa SolBus estaría lista para comenzar el próximo miércoles, con los 70: cubriendo el tramo oeste-sudeste de la Capital que de manera excepcional tiene Coniferal.
La gran apuesta es que más se 60 unidades nuevas (de las 82 previstas en total por la firma de origen puntano) le inyecten más dinamismo a las frecuencias.
A su vez, el corredor 5 quedará en manos de SíBus, que ya es parte de las prestaciones de los 30 y los 80. De manera formal, se adelantó que sumarían otros 55 ómnibus.
Aumento no previsto
Durante la semana pasada, representantes de la Federación de Empresas del Transporte Automotor de la Provincia (Fetap) esbozaron la necesidad del incremento del precio del boleto.
¿Los argumentos? Una suba sólo del 19% en 2025, contra más del treinta por ciento de inflación anual, y la previsión de que "no queremos que pase lo de principios de 2024, cuando la tarifa pegó un salto muy alto y cayó la cantidad de pasajeros".
El cálculo es que hay “un retraso” en el precio de un 10%, que de aplicarse llevaría la tarifa a casi 1.900 pesos.
El propio intendente Passerini remarcó, en declaraciones públicas, que un ajuste no está en los planes en el corto plazo.