Tiger Woods, a sus 50 años, vuelve a ocupar los titulares por un escándalo extradeportivo que pone en jaque el tramo final de su carrera. El legendario golfista fue detenido este viernes en Jupiter Island, Florida, luego de protagonizar un grave accidente de tránsito que terminó con su vehículo volcado.
Según el informe de la Oficina del Sheriff del condado de Martin, Woods conducía un Land Rover a gran velocidad e intentó adelantar a una camioneta que transportaba un remolque. En la maniobra, el vehículo del deportista rozó el equipo del otro rodado y volcó sobre el lado del conductor. A pesar del impacto, Woods logró salir del auto por la puerta del acompañante sin sufrir heridas de gravedad.
Bajo la lupa de la justicia
El sheriff John Budensiek informó que, si bien Woods superó la prueba de alcoholemia, mostraba signos evidentes de "deterioro de sus facultades". Ante su negativa a someterse a un análisis de orina, las autoridades le imputaron cargos por conducción bajo los efectos de sustancias, daños materiales y negativa a un examen legal. Los expertos en el lugar señalaron que el estado del golfista podría estar relacionado con el consumo de medicamentos o drogas. Tras cumplir ocho horas de detención obligatoria, fue liberado bajo fianza.
Un historial de sombras y el fantasma del retiro
Este episodio reabre viejas heridas en la trayectoria de Woods. En 2017 ya había sido arrestado por conducir bajo sospecha de sustancias, y en 2021 sufrió un accidente casi fatal en California que le provocó múltiples fracturas y lo dejó al borde de la amputación de su pierna derecha.
La noticia generó una rápida reacción en Estados Unidos, incluyendo al presidente Donald Trump, quien calificó a Woods como un "amigo cercano" y lamentó que esté atravesando "un momento complicado".
En lo estrictamente deportivo, el incidente llega en el peor momento. Woods trabajaba arduamente para regresar al circuito tras cirugías en su espalda y en el tendón de Aquiles, e incluso había reaparecido esta semana en la liga virtual TGL. Sin embargo, este nuevo escándalo deja su participación en el Masters de Augusta de abril en una total incertidumbre.
