Durante la madrugada del domingo, Israel reportó la última oleada de ataques contra “centros de mando móviles” del régimen iraní y plantas de producción de armas en Teherán. El portavoz militar de las Fuerzas de Defensa israelí (FDI) estimó que “aproximadamente el 90%” de los emplazamientos donde Irán desarrolló armamento resultaron bombardeados.
En medio de la escalada regional, la Guardia Revolucionaria de Irán declaró que ya considera universidades de Israel y Estados Unidos en Medio Oriente como objetivos militares y exigió su evacuación, luego de acusar a Washington y Tel Aviv de haber atacado instituciones educativas iraníes.
Por su parte, los rebeldes chiíes hutíes de Yemen, aliados de la república islámica, llevaron a cabo “la segunda operación militar” el sábado con el lanzamiento de misiles de crucero y drones dirigidos contra varios emplazamientos militares en el sur de Israel, según comunicó el grupo insurgente.
Según publicó Infobae, en el frente militar, el Comando Central estadounidense (CENTCOM) declaró que las fuerzas estadounidenses destruyeron más de 11.000 objetivos iraníes, incluidos cerca de 150 barcos, durante el primer mes de la guerra contra Irán.
En tanto, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó este domingo que Estados Unidos está preparando una operación terrestre contra Irán, al tiempo que rechazó lo que calificó como un doble discurso por parte de la administración de Washington.
A través de un comunicado divulgado por la agencia oficial de noticias IRNA, el funcionario del régimen advirtió sobre la supuesta planificación de una incursión militar que contradice los mensajes diplomáticos enviados por el país norteamericano en las últimas jornadas.
“Públicamente, el enemigo envía mensajes de negociación y diálogo mientras, en secreto, planifica una ofensiva terrestre”, sostuvo Qalibaf en el documento oficial. Las declaraciones del líder parlamentario se dieron en un contexto de máxima tensión regional y sumaron presión a la ya frágil estabilidad en Medio Oriente.
El funcionario iraní dijo que los intentos de diálogo manifestados por el gobierno estadounidense funcionarían como una distracción frente a los preparativos bélicos que, según Teherán, se estarían gestando de manera encubierta.
La denuncia de la agencia IRNA subrayó la desconfianza del régimen iraní frente a las intenciones de la Casa Blanca, marcando una escalada en la retórica oficial. Qalibaf fue contundente al señalar que el país se encuentra en alerta ante estos supuestos movimientos tácticos de Washington, reafirmando la postura de Irán ante una posible intervención militar extranjera.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no emitieron una respuesta formal ante las acusaciones de planificación de una ofensiva terrestre en la zona de conflicto.
