Lote 11 Ediciones: hacer libros como forma de memoria y comunidad
Lote 11 Ediciones es un proyecto editorial cordobés, independiente y autogestivo. Nació en pandemia y tomó forma en 2022; este junio cumplimos cuatro años. Desde el comienzo, la propuesta fue experimentar el proceso creativo de hacer libros con otras y otros. Me interesa especialmente acercar las artes visuales y la literatura, trabajar ese entramado de lenguajes —poético, visual, material y textual— y lograr que en cada libro de Lote haya un gesto estético, poético y también político.
Hacer libros para mí, no es solo hacer público algo en lo que creo, sino también una forma de vincularme con otras y otros, de construir comunidad. Siempre pienso el catálogo de una editorial como un mapa: ahí vamos trazando recorridos, definiendo hacia dónde queremos ir, qué diálogos nos interesa generar y, sobre todo, qué temas queremos visibilizar. Y en ese sentido, lo más potente de la edición autogestiva es la enorme bibliodiversidad que ofrece: publicamos aquello que el mercado no prioriza o directamente deja de lado. En nuestro caso, el mercado no es una variable a la hora de decidir qué editar.
Recuerdo que en 2022, después de publicar el primer título, Experiencia del cuerpo y materialidad. Objetos en obra de Malena Echeverría, empecé a preguntarme hacia dónde quería seguir. Sabía que al año siguiente se cumplían 40 años de la recuperación de la democracia y sentía la necesidad de trabajar sobre arte y memoria. Porque publicar es una acción memoria, la memoria está siempre en movimiento, en construcción como los libros. El libro, lejos de ser un registro estático o un simple soporte de palabras —como diría Ulises Carrión—, es un espacio presente: un objeto único, singular, artístico, que, sobre todo, genera vínculos. Como lectora siempre deseo y espero que un libro me brinde un lugar activo, de movimiento y hallazgo, y poder sentir la potencia que puede expandir ese objeto.
Con todo eso en la cabeza, pensé en la obra de Gabriel Orge y en su proyecto Apareciendo. Además, es un artista local, y eso también era importante para mi. Ese fue el gesto que encendió la posibilidad: decidí invitarlo. Pero no quería solo un libro de fotografías de su obra; tenía otra inquietud: que él también escribiera, que se animara a explorar un territorio que no le era familiar, el lenguaje textual. Sentía que la potencia de su obra necesitaba esa inscripción singular.
Hay una memoria que excede el archivo y el registro, es la que llevamos en el cuerpo, la que guarda huellas de la experiencia. Me interesaba que algo de esa intimidad del artista y de la obra apareciera. Además, esta colección nunca buscó hacer catálogos de arte, sino justamente trabajar ese cruce de lenguajes. Para mi felicidad, Gabriel aceptó el desafío, y así en 2023 publicamos Latir y revelar. Fotografía, arte y memoria, libro que recibió una mención especial del Premio Alberto Burnichon.
Mientras desarrollaba la colección de Arte Contemporáneo, también empecé a imaginar otra línea: Territorio expandido. No es una colección definida por géneros, sino un espacio que los aloja todos. En 2023 publicamos dos títulos y el catálogo siguió creciendo: Casa Rodante de Gustavo Oña; Diario de una mudanza de Leonardo Vergara; Escribir cartas como quien canta. Sobre el epistolario exhumado de Daniel Moyano de Diego Vigna —con el que obtuvimos el Premio Burnichon 2024 al mejor libro editado en Córdoba—; y más recientemente Cuadernos de la casa. Escribir y habitar de Candelaria de Olmos. La idea es justamente esa: abrir el juego a todos los territorios posibles.
En 2024 nació la colección Formas Breves, un nombre que tomé prestado al enorme Ricardo Piglia. Él pensaba a su libro Formas Breves como pequeños experimentos narrativos, o como fragmentos del mapa de un remoto territorio desconocido que le permitieron habitar mundos posibles. Esa idea me resonó mucho: pensar la colección como un pequeño experimento sobre la forma editorial que me permitiera alojar mundos posibles. La inauguramos en 2024 con La Segunda Luz de Pablo Carrizo, y luego se sumaron en 2025 otros tres libros de poesía: Reverdecer de Analía Ghirardotto, Los Poderes de Paulina Cruzeño —que recibió mención especial en el Premio Burnichon 2025— y Una vida doméstica de Alicia Rodríguez.
También en 2024, casi finalizando el año llegó el tercer título de la colección de Arte contemporáneo: Bordar un alfabeto. Hilos y poesía, un libro hermoso que tejimos junto a Mariana Robles.
Pienso a los libros como objetos orgánicos: tienen cuerpo, ritmo, color, forma; están vivos. Las lecturas y las imágenes también nos construyen, nos atraviesan. Ese movimiento vital es el corazón de Lote 11. Este proyecto es, en definitiva, una decisión de cómo hacer, de leer y de vivir el libro.
Lo que se viene:
- Estamos trabajando en Rescatar las imágenes. Iconoclasia para un mundo hipervisual, el primer libro colectivo de la editorial, con doce artistas, dentro de la colección de Arte Contemporáneo. Es un proyecto que me entusiasma mucho y que venimos desarrollando desde hace casi un año junto a Manuel Molina y Eugenia Roldán.
- Presentación de Cuadernos de la casa de Candelaria de Olmos: viernes 10 de abril a las 19:30 hs en Las Panteras y el templo (Rivera Indarte 72, 1° piso, Edificio Bristol).
- El 11 y 12 de abril vamos a estar en la feria Tilde, en el Centro Cultural Córdoba (AV. Poeta Lugones 401).
- El 17 y 18 de abril estaremos en el Festival Enredadera desde la 17hs en el CePIA. Facultad de artes. UNC. Organizado por Figura Fondo.
- Del 23/4 al 11/5 participaremos en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires a través de la Agencia Córdoba Cultura.
El catálogo de Lote 11 se puede conseguir en la tienda virtual de la editorial. Además, distribuimos con Colibrí Viajera, que está llevando los libros a hermosas librerías del país. En Córdoba, se consiguen en El Espejo, La Librería, La Hojarasca, Las Panteras y el templo, Volcán Azul, Rubén Libros, En un lugar de la mancha y Séptimo Arte.
Instagram: @lote11.ediciones
Tienda Web: https://lote11.empretienda.com.ar