La Corte Suprema presenta proyecto para la designación de jueces federales
La Corte Suprema de Justicia presenta formalmente este lunes un proyecto que propone dar un vuelco en la forma en que se eligen los magistrados en Argentina. El texto lleva las firmas de los ministros Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti y no de Horacio Rosatti, lo cual generó especulaciones políticas respecto de internas en el máximo tribunal. Sin embargo, el trío de cortesanos dará una muestra de unidad al mostrarse juntos en la presentación de hoy en la Sala de Audiencias que el tribunal posee en el Palacio de Justicia a las 16.30.
El caso de Rosatti es particular, ya que ejerce como presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura al mismo tiempo. Ese podría ser el eje de su decisión de no firmar la acordada.
La propuesta busca implementar un sistema que contemple evaluaciones sistematizadas dando mayor peso a reglas fijadas con anticipación y corrección automática de exámenes, con el argumento de que así se reduce el peso de los pasos cargados de subjetividad política. Por ejemplo, la entrevista personal solo tendrá una incidencia del 10% sobre el puntaje total. También contempla que la selección se haga mediante concursos anticipados para cubrir las vacantes antes de que se produzcan, con el objetivo de transparentar los procesos.
La propuesta introduce un sistema de examen con formato de multiple choice y luego una corrección automática que haga uniformes los criterios de calificaciones.
El proyecto pasará al Consejo de la Magistratura para su análisis a partir de que quede abierto el plenario -presidido por el propio Rosatti- el 1º de abril. No es el único proyecto para reformar el reglamento de selección de jueces y no es vinculante, por lo que el órgano de control de la actividad de los magistrados tiene la potestad de decidir libremente sobre él.
El proyecto de los supremos llega en un momento donde La Libertad Avanza va a desembarcar con mayor peso en el Consejo de la Magistratura. La reducción de la discrecionalidad en la selección de jueces podría amainar el margen de maniobra de los libertarios en un lugar clave.