Ya entrado el mes de abril, en tierras cordobesas comienza a percibirse un ambiente distintivo: el del otoño.
Mientras queda atrás el período de humedad elevada primero, y de lluvias punzantes después, desde este martes toma vida una estación que se disfruta en la provincia.
Puntualmente, con un día de neblina primero, pero con presencia de sol. Un cielo apenas “algo nublado” le da lugar a una jornada de 21 grados de máxima.
Las previsiones apuntan a un miércoles de fresco amanecer poniéndole el color que bien supieron describir en zamba Walter Galíndez y Raúl Fernando Montachini.
Sol pleno y una temperatura llegando a los 23 grados marcan el día y una continuidad de condiciones similares.
