El número surge de estimaciones del propio sector relevadas por Chequeado ya que no existen estadísticas oficiales.
Evidencian una profunda transformación del mercado laboral.
Con una desocupación que llegó al 7,5% en el último trimestre de 2025 -el nivel más alto para ese período desde la pandemia-, miles de personas encontraron en las apps una salida rápida.
Plataformas como Cabify, Uber, Rappi o PedidosYa se convirtieron en una alternativa concreta: trabajar sin entrevista, sin contrato y con ingreso inmediato.
Desde el sector aseguran que el crecimiento fue “exponencial”. Los números acompañan: en 2025, Cabify aumentó un 30% su cantidad de conductores y Rappi un 38% sus repartidores.
Un repartidor cobra en promedio $3.033 por pedido. Pero para cubrir gastos básicos, como alquiler, crianza de un hijo, monotributo, entre otros; necesita hacer 454 pedidos por mes.
En la práctica, eso se traduce en jornadas extensas: entre 10 y 12 horas por día, hasta 6 días a la semana. Con ese ritmo, los ingresos pueden rondar los $1,3 millones mensuales.
En el caso de los conductores, la dinámica no es muy distinta. Más del 60% tiene otro trabajo en simultáneo. Manejan en promedio 7,5 horas diarias, y sus ingresos rondan los $1,2 millones mensuales, aunque sin contemplar costos clave como combustible, mantenimiento o alquiler del vehículo.
El fenómeno también tiene una cara social definida. En delivery, predominan los varones jóvenes. En transporte, el promedio de edad ronda los 36 a 42 años.
Y hay otro dato clave: el multiempleo. La mayoría no vive solo de las apps, sino que las usa para complementar ingresos.
