Los vientos soplan de direcciones variables. Las nubes van y vienen. Pero las jornadas tienden a ser amenas en tierras cordobesas.
Es que después de interminables días de humedad y lluvias torrenciales, el otoño parece hacer pie.
El fresco se siente desde temprano, y con el avance de las horas, cada día busca abrazar a sus fieles.
Este miércoles parece ir en ese sendero, fundamentalmente porque las nubes desaparecen de a poco del cielo.
Para hoy, una mayor presencia de sol ofrece una temperatura que podría llegar a los 22 grados.
