La estructura de Alpine F1 Team atraviesa un escenario de fuerte tensión institucional en medio de negociaciones clave por la venta de una parte de su paquete accionario. El foco está puesto en el 24% que pertenece al fondo estadounidense Otro Capital, actualmente en proceso de búsqueda de compradores en un contexto de alta valorización dentro de la Fórmula 1.
El conflicto interno tiene como protagonistas al grupo Renault —accionista mayoritario— y el propio fondo inversor, que pretende desprenderse de su participación. Según trascendió en medios europeos, el fabricante francés mantiene un derecho de veto sobre cualquier operación, aunque esa potestad tiene fecha de vencimiento: el 13 de septiembre de 2026. A partir de ese momento, el escenario podría modificarse de forma sustancial.
En este contexto, una de las propuestas más relevantes fue impulsada por Christian Horner, ex jefe de Red Bull Racing, quien encabezó un grupo inversor con respaldo de Flavio Briatore. La oferta valuó a la escudería en unos 2.500 millones de dólares, cifra que representa un crecimiento significativo respecto a los cerca de 900 millones que implicó el ingreso del fondo en 2023. Sin embargo, la propuesta fue rechazada por la conducción de Renault, que prioriza la estabilidad organizativa.
Las diferencias entre las partes se profundizaron tras una reunión mantenida en París a fines del año pasado, que marcó un quiebre en la relación entre los directivos. Desde entonces, el vínculo entre los principales referentes de ambos sectores permanece prácticamente interrumpido.
De cara a los próximos meses, Otro Capital evalúa lanzar un proceso de subasta para maximizar el valor de su participación. En ese marco, surgieron múltiples interesados de peso. Entre ellos aparece Mercedes-Benz, que ya mantiene vínculos técnicos con Alpine, además de otros actores del ámbito deportivo y financiero.
Durante el Gran Premio de China, Briatore confirmó públicamente que existen negociaciones avanzadas con la marca alemana, aunque aclaró que las conversaciones se desarrollan a nivel corporativo. En paralelo, también fueron vinculados al proceso nombres como el ex director del equipo Otmar Szafnauer y el empresario estadounidense Steve Cohen.
Los valores en discusión para la venta del 24% oscilan entre los 550 y 600 millones de dólares, lo que ubicaría la valuación total de Alpine entre los 2.000 y 2.500 millones. Este incremento responde, en gran parte, al crecimiento sostenido del negocio de la Fórmula 1 en los últimos años.
En términos deportivos, el equipo ha mostrado señales de recuperación. Con actuaciones como la de Pierre Gasly dentro de los diez primeros y el aporte del argentino Franco Colapinto, Alpine logró posicionarse en la zona media del campeonato de constructores, lo que incrementa su atractivo ante potenciales inversores.
El calendario también juega su papel en este escenario. La categoría atraviesa un receso prolongado tras el Gran Premio de Japón, a la espera de la reanudación en Miami. Este compás de espera coincide con una etapa decisiva en las negociaciones, que podrían redefinir tanto el futuro institucional del equipo como su proyección deportiva dentro de la máxima categoría del automovilismo mundial.
