El penal del Atlético que el VAR ignoró contra el Barcelona
El enfrentamiento entre el Atlético de Madrid y el Barcelona por la Champions League dejó mucha tela para cortar. Aunque los focos se centraron inicialmente en el golazo de Julián Álvarez que abrió el marcador para el equipo del "Cholo" Simeone, una jugada ocurrida apenas a los nueve minutos de juego se convirtió en el eje de una polémica internacional.
Una mano que nadie sancionó
El incidente ocurrió durante un saque de arco para el Atlético de Madrid. El arquero argentino, Juan Musso, le pasó la pelota a su compañero Marc Pubill, quien, de forma inesperada, tomó el balón con la mano dentro del área. De inmediato, los jugadores del Barcelona rodearon al árbitro exigiendo la pena máxima. Sin embargo, tras la revisión (o falta de ella), los jueces interpretaron que el balón no había sido puesto en juego oficialmente por Musso, permitiendo que el juego continuara sin sanción.
A pesar de la decisión arbitral, el análisis de las imágenes revela una contradicción: se observa cómo Musso le pasa la pelota al defensor para iniciar la jugada, lo que, bajo una interpretación estricta del reglamento, debería haber resultado en penal a favor del conjunto catalán.
Posturas enfrentadas: "Sentido común" vs. "Reglamento"
Tras el pitazo final, los protagonistas no ocultaron sus diferencias:
- Hansi Flick: El entrenador del Barcelona se mostró indignado por la inacción tecnológica. "¿Para qué tenemos el VAR? Debería ser penal y segunda amarilla, por lo que era roja", sentenció, cuestionando por qué no hubo una intervención de oficio ante una mano tan evidente.
- Juan Musso: El arquero le restó trascendencia al hecho, calificándolo como una "jugada insignificante". Según Musso, Pubill solo tomó la pelota para acomodarla y devolvérsela, asegurando que no hubo intención de sacar ventaja y que el árbitro interpretó correctamente que la pelota no estaba en juego.
- Diego Simeone: El técnico colchonero respaldó la decisión apelando al "sentido común", sugiriendo que el árbitro entendió la naturaleza accidental y no competitiva de la acción.
Este episodio se suma a la lista de controversias donde la interpretación del árbitro y el uso del VAR quedan bajo la lupa, en un partido que terminó inclinándose a favor del Atlético por 2-0.