Desde nuestro medio estamos reflejando los diferentes proyectos que los distintos bloques con representación en el Concejo Deliberante impulsan para la nueva regulación de los denominados “naranjitas” en Córdoba.
Cada integrante del cuerpo legislativo de Córdoba presenta su proyecto, como es el caso del miembro del bloque Ciudadanos, el concejal Gabriel Huespe, quien en declaraciones a Canal 10 y SRT Media explicó que “el espíritu del proyecto es salir hacia adelante por la positiva. Acá hay una situación que se ha salido de control y es necesario ordenar, y ese orden viene desde un análisis multicausal, desde el punto de vista preventivo, paliativo y sancionatorio. Debe ser abordada la cuestión; yo no la quiero llamar naranjita porque se ha estigmatizado demasiado el término, en definitiva.”
A renglón seguido, Huespe destacó que “los naranjitas son vecinos de nuestra ciudad que han caído en una situación no buscada porque nadie elige ser naranjita en la vida, sino que es una situación producto de pobreza, miseria, pero se puede salir adelante. Por eso diferencio en el tratamiento del proyecto que he presentado situaciones: No es lo mismo la persona que cobra voluntad, la persona que está cooperativizada y el violento; la persona que exige un cobro que no le corresponde, fija arbitrariamente una tarifa que no le corresponde, no tiene derecho a hacerlo, amenaza, extorsiona, daña; es decir, son conductas totalmente diferentes y debe tener un abordaje diferente.”
Luego le consultamos: ¿Cooperativas sí o cooperativas no y por qué? y el concejal Huespe respondió que “Cooperativas sí, por supuesto, porque creo que es una manera de encuadrar una actividad donde se puede auditar. Todas las cooperativas tienen que rendir cuentas cada seis meses del estado de su situación, tanto administrativa como contable, y por sobre todas las cosas, estadísticamente. Está comprobado, a mí me gusta, las políticas públicas siempre deben hacerse sobre datos y en este caso, por informes de las fiscalías que hemos obtenido, vemos que de 70 casos delictivos, solamente dos, tal vez, eran personas que pertenecían a alguna cooperativa; es decir, que evidentemente hay un control mayor por parte incluso de las cooperativas.”
Estamos frente a una situación que genera violencia en la administración del espacio público, le planteamos y le consultamos: ¿Cobro dinerario? ¿Cómo piensan articular esta cuestión sin cobro para evitar hechos de violencia?, y nos señaló que “primero, la regla, el espacio público es de todos; por lo tanto, el modelo hacia ahí es el modelo Parque Sarmiento, donde hoy la gente puede, las familias, ir a tomar unos mates con su gente, con su familia, ir a comer un lomito, hacer deportes; tenemos que ir hacia ese modelo.”
“Ahora, cómo ordenamos ese pago, ese ordenamiento en otras áreas directamente con alguna aplicación, QR o la medida que fuere; por eso también estamos esperando la visita del funcionario a cargo de Ciudad Inteligente que nos diga con qué herramientas informáticas cuenta la Municipalidad para poder allí poner en debate y sobre la mesa cuál es la mejor forma para que no haya una transacción económica entre el vecino que estaciona y el que le va a cobrar. Por eso hay que ir hacia un sistema donde la persona que está autorizada simplemente sea un constatador de que el que estacionó el auto activó la aplicación, nada más. No tiene que haber en ningún momento una transacción económica”, remarcó el edil.
Al concejal Huespe le consultamos sobre algún otro aspecto de su proyecto que quisiera destacar, como la capacitación para los naranjitas respecto de los que nos referenció que “capacitación, por supuesto, porque acá lo que nosotros tenemos que apuntar es a la cuestión aspiracional. Hoy los naranjitas que tienen entre 20 y 30 años, ¿van a seguir haciendo esta misma actividad hasta los 60, 70 años? No. ¿En qué clase de ciudad queremos vivir?”, interpeló y agregó que “nosotros tenemos que aspirar a lo más alto, a que esos jóvenes… Hoy la Universidad Nacional de Córdoba está dando 34 cursos de oficios y capacitaciones, entonces, el objetivo que nosotros tenemos que tener como ciudadanos es que estos chicos tengan el día de mañana una caja de herramientas y digan con orgullo, soy soldador, soy plomero, soy gasista, tengo herramientas informáticas, tengo habilidades sociales para atender clientes en un negocio. ¿Qué orgullo mayor que haber salido de esta situación? No es digno que un chico o una chica de 20 años esté corriendo todo el día en una calle para juntar una limosna. Entonces, va por ahí.”
Finalmente agregó que “el punto de vista sancionatorio también es importante, porque ahí es donde los violentos no pueden tener cabida y ahí es donde se desordena el espacio público. Entonces, la ley provincial ya estableció la multa y el arresto; nosotros ahora en el Consejo tendremos que no solo adherir a esto sino también proponer otras cuestiones, y ahí es donde yo digo, tengamos cuidado con que el violento no vuelva porque cuando vuelve el violento a esa calle, a esa cuadra, te deslegitima el accionar de la gente que es pacífica y está tratando de juntar un peso para el guiso de la noche.”
