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El renacer de Lindsey Vonn tras el accidente que casi le cuesta una pierna

"Ser conservadora no era el plan"

A sus 41 años, Lindsey Vonn se encontraba en la cima del esquí de velocidad, liderando la clasificación de descenso y perfilándose como la gran favorita para los Juegos de Invierno en Cortina d’Ampezzo. Sin embargo, el destino cambió en una fracción de segundo sobre el hielo suizo. Hoy, la mujer que ha sido descrita como "biónica" por su capacidad de recuperación enfrenta el desafío más duro de su carrera: aprender a caminar de nuevo.

El accidente que lo cambió todo

Nueve días antes del descenso olímpico, Vonn sufrió una caída en Crans-Montana que le provocó la rotura del ligamento cruzado anterior izquierdo. Pese a la gravedad, decidió competir en los Juegos. Fue entonces cuando, a solo 13 segundos de iniciar su descenso por el oro, un pequeño desvío hacia la derecha la hizo engancharse con una puerta, resultando en un accidente catastrófico.

El diagnóstico fue devastador: fracturas de tibia y peroné izquierdos, además del tobillo derecho. La situación alcanzó un punto crítico cuando el exceso de fluido en su pierna izquierda puso en riesgo la circulación sanguínea, obligando a los médicos a realizar una intervención de urgencia para evitar daños nerviosos permanentes o incluso la amputación de la extremidad.

JJ.OO. | Lindsey Vonn se destroza la rodilla que ya estaba maltrecha durante su descenso

Una rutina "biónica" de recuperación

Desde su casa en Utah y durante sus visitas a Los Ángeles, la vida de Vonn se ha transformado en un programa de entrenamiento militar enfocado en la salud. Su día comienza a las 7:30 e incluye sesiones de rehabilitación en casa, dos horas en una cámara hiperbárica y entrenamientos vespertinos en el gimnasio, seis días a la semana.

Aunque el proceso ha sido lento y mentalmente agotador debido al tejido cicatricial y la complejidad de sus lesiones óseas, la esquiadora muestra señales de progreso. Apenas la semana pasada logró abandonar la silla de ruedas y ahora utiliza muletas y un andador, con el objetivo de dejarlos a fin de mes.

SportsCenter ESPN en Instagram: "EL SORPRENDENTE VIDEO DE LINDSEY VONN QUE RECORRE EL MUNDO: la legendaria esquiadora estadounidense tuvo una gravísima caída en los Juegos Olímpicos de invierno el 8 de febrero y fue operada por gravísimas lesiones. Pasó menos de un mes… ¡¡Y YA VOLVIÓ A ENTRENARSE! Así mostró en sus redes sociales cómo son los avances y recibió los mensajes de aliento de figuras como CRISTIANO RONALDO."

Sin espacio para el arrepentimiento

A pesar de la gravedad de sus lesiones, Vonn mantiene la mentalidad competitiva que la convirtió en leyenda. Al ser consultada sobre si debió haber tomado una línea más conservadora en la pista, su respuesta es tajante: "Esa habría sido una línea más conservadora, y no era mi plan".

Para Vonn, ganar el oro olímpico exige jugárselo todo, una estrategia que le funcionó en Vancouver 2010 pero que esta vez tuvo un costo altísimo. "Fui a ganar, sin importar quién estuviera abajo… lamentablemente esta vez no funcionó".

El futuro como mentora

Mientras espera una nueva cirugía en septiembre para retirar el metal de su pierna, el regreso a la competición profesional es una incógnita que ella misma considera irrelevante por ahora. Su enfoque actual, además de su recuperación física, es transmitir su vasto conocimiento a las nuevas generaciones. Residiendo en el corazón del esquí estadounidense en Park City, Vonn ya actúa como mentora para figuras como la italiana Sofia Goggia, reafirmando que, aunque se cayó en Cortina, no piensa irse a ningún lado.

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